Benchmarking de Indicadores Empresariales CICR 2025: principales resultados

Benchmarking de Indicadores Empresariales CICR 2025: principales resultados

  • Único en su tipo, el Benchmarking de Indicadores Empresariales de la CICR se realiza desde hace 12 años, con el objetivo de comparar y mejorar el desempeño empresarial en las 7 áreas clave del Modelo a la Excelencia de la CICR.
  • En el indicador de rentabilidad Margen EBITDA, las empresas que más destacan son las de Dispositivos Médicos (34,44%), en contraste con las de Alimentos (7,51%).
  • En Clientes y Mercados, las PyME están obteniendo mejores resultados relativos que las empresas grandes.

La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) difundió los principales hallazgos de su proceso anual de Benchmarking de Indicadores Empresariales 2025, ejercicio desarrollado desde el 2014 para promover la comparación entre empresas nacionales en su desempeño en las áreas del Modelo a la Excelencia de la CICR, específicamente: cultura, liderazgo y estrategia, clientes y mercados, talento humano, procesos, innovación y tecnología, ambiente y responsabilidad social.

“El Benchmarking de la CICR es una iniciativa única que promueve la identificación de oportunidades de mejora en el desempeño empresarial; a través del análisis de resultados, permite a las empresas evaluar su desempeño frente a otras a nivel nacional, ya sea de manera general, o segmentada por tipo de empresa, por y por sector de actividad. Su objetivo es impulsar el desempeño organizacional, fomentando mayores niveles de competitividad y sostenibilidad”, indicó Sergio Arias, coordinador del Programa a la Excelencia de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR).

El estudio abarca la comparación de datos empresariales de los años 2023 y 2024 y no pretende generar conclusiones aplicables a todo el parque empresarial costarricense, pero sí permite contar con información comparativa, única, que no se genera en ninguna otra fuente a nivel nacional.

 Principales hallazgos en cultura, liderazgo y estrategia

En los indicadores relacionados con el área de Cultura, Liderazgo y Estrategia en promedio las empresas participantes mantuvieron su nivel de ventas en 2024 con respecto a 2023, a diferencia del comportamiento del período anterior cuando este indicador mostró un crecimiento del 9% en promedio. Las empresas de Servicios Públicos fueron las que más crecieron en este rubro con un crecimiento en ventas de 11,3% (2024-2023), las de Servicios Técnicos un 5,2% y las de Dispositivos Médicos un 1,7%; en tanto que las de Alimentos en promedio cayeron un 14,5%.

Con respecto al margen de EBITDA (beneficios antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) de este ejercicio, el promedio de todas las empresas para este indicador fue de 20,8%, en tanto que las empresas de Servicios obtuvieron mejores resultados que las de Industria Manufacturera 25,92% vs 16,48%, así como las Grandes sobre las PyME 23,71% vs 13,75%. En los sectores específicos destacaron las de Dispositivos Médicos con el nivel más alto 34,44%, seguidas de las de Servicios Públicos 24,65%, Servicios Técnicos 14,41% y Alimentos con 7,56% con el nivel más bajo por sector de actividad.

Grandes vs PyME en Clientes y Mercados

En esta edición al comparar a estos dos tipos de organizaciones en indicadores relacionados con el área de Clientes y Mercados, resalta el hecho de que las PyME están obteniendo mejores resultados relativos que las Grandes. Por ejemplo, a nivel del indicador de satisfacción del cliente, el cual en promedio general bajó con respecto al estudio anterior (90,3% vs 88,6%); se evidencia que las PyME se mantienen con un nivel de cumplimiento superior, 91,90%, sobre las Empresas Grandes; 86,68%.

De igual manera las PyME sobresalen con un 99,30% de entregas a tiempo por encima del 95,12% en promedio reportado por las Grandes. Por último, al comparar el crecimiento de sus carteras de clientes las PyME obtienen mejor rendimiento con un incremento del 5,4% en tanto que las Grandes crecen un 2,6%.

Servicios vs Industria en Talento Humano y Responsabilidad Social

En el área de Talento Humano, al comparar los resultados de Empresas de Servicios con respecto a las Empresas de Industria Manufacturera, se muestran sutiles diferencias que inclinan levemente la balanza positiva hacia las empresas del sector servicios; por ejemplo, en la satisfacción del personal (82,95% vs 82,04%), la rotación de personal (18,91% vs 27,80%), indicador que en términos generales incrementó de un 17,31% a un 23,36% con respecto al estudio del año pasado, la promoción interna (38,71% vs 34,67%) y la inversión en capacitación como porcentaje de ventas (0,90% vs 0,33%).

De igual manera las Empresas de Servicios evidencian niveles mayores de desempeño que las Empresas de Industria Manufacturera en indicadores del área de Responsabilidad Social, tales como inversión social como porcentaje de ventas (10,59% vs 2,40%) y en porcentaje de compras a proveedores locales (71,80% vs 41,98%). En el indicador de empleo local, que analiza el porcentaje de colaboradores a los que la empresa emplea que viven en comunidades vecinas a la ubicación geográfica de la empresa, el nivel reportado por las Empresas de Industria es superior al de las de Servicios (64,53% vs 57,04%).

Ambiente, Innovación y Tecnología y Procesos analizados por sector de actividad

En cuanto a los indicadores más relevantes del área de Ambiente se destacan aspectos como los siguientes:

  • En generación de residuos resalta la reducción reportada de 2023 a 2024 por las empresas de Alimentos (-17%) y Dispositivos Médicos (-13%). Servicios Públicos por el contrario reportó un incremento de +51%.
  • Se reportan incrementos en consumo de agua entre 2023 y 2024 para los participantes de: Alimentos (+6%), Servicios Públicos (+14%) y Servicios Técnicos (+20%), en tanto que los participantes de Dispositivos Médicos reportaron una reducción de -23% para ese mismo periodo.
  • En consumo de electricidad, las empresas participantes del sector Alimentos reportaron reducciones por -17%, en tanto que las empresas de los otros sectores de actividad reportaron incrementos: Dispositivos Médicos (+1%), Servicios Técnicos (+8%) y Servicios Públicos (+22%).

En Innovación y Tecnología, para el indicador de inversión en innovación como porcentaje de ventas, la muestra general de los participantes reportó una leve reducción entre 2023 y 2024, pasando de 2,62% a 2,37%, A nivel de los sectores de actividad, Alimentos invierte un 0,51% de sus ventas en innovación y Servicios Técnicos un 1,37%.

Por último, en el área de Procesos, en materia de la variación interanual de los costos de operación, las empresas participantes destacan en general un incremento del 2024 en relación con el 2023 siendo las de Alimentos (+2%), las que menos afectación reportaron, seguidas de Servicios Técnicos +4%, Dispositivos médicos +5% y Servicios públicos +6%.

“El reporte completo de indicadores revela una serie de hallazgos de sumo interés, su estudio permite una evaluación precisa según el tamaño y estructura de cualquier empresa, por lo que seguiremos desarrollándolo cada año y esperamos que cada vez se nos unan más empresas”, concluyó Arias.

CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL ESTUDIO

El Benchmarking de Indicadores Empresariales toma en cuenta 30 indicadores, con una guía descriptiva, una hoja para calcularlos y un formulario para registrarlos y entregarlos. En esta edición participaron 28 empresas en total, 5 de ellas nuevas en el proceso, con lo cual se llega a un total de 85 empresas desde la apertura del proceso en 2014. De las empresas participantes hubo igual cantidad entre empresas de Industria y Servicios, es decir 14 de cada una; 20 de las 28 son empresas grandes y participaron 8 PYME y a nivel de los sectores específicos de actividad destacan este año como las de mayor participación y por lo tanto comparabilidad de resultados: Alimentos (5), Servicios Públicos (4), Servicios Técnicos (4) y Dispositivos Médicos (4).

Frente al aumento del arancel a las exportaciones hacia EE. UU, sector privado enfatiza la importancia de avanzar en la agenda de competitividad del país

Frente al aumento del arancel a las exportaciones hacia EE. UU, sector privado enfatiza la importancia de avanzar en la agenda de competitividad del país

 Sector privado reconoce el esfuerzo y compromiso de COMEX en el diálogo con nuestro principal socio comercial.
• Se hace llamado a un mayor apoyo y articulación del sector público y privado en la negociación política, así como para avanzar de manera conjunta en la agenda estructural de competitividad del país.

San José, 5 agosto 2025. Frente al contexto geopolítico actual, Costa Rica debe tomar acciones para mejorar la competitividad del país. A pocos días del inicio de la vigencia del aumento del arancel aplicable a los productos que Costa Rica exporta a EE. UU., el sector privado reitera la importancia de avanzar en dos vías: continuar con el diálogo diplomático tendiente a buscar la pronta eliminación del arancel y, abordar los retos estructurales que hacen menos competitivas a las empresas y comprometen su resiliencia frente a fluctuaciones externas.

El sector empresarial hace un llamado a un mayor apoyo en la negociación política, al tiempo que reconoce el esfuerzo y compromiso del equipo país, liderado por el Ministerio de Comercio Exterior (COMEX), que ha mantenido espacios de diálogo y articulación con autoridades de EE. UU, nuestro principal socio comercial y aliado estratégico en la lucha contra el crimen organizado transnacional. Confiamos se mantengan siempre activos estos espacios de trabajo para buscar alternativas viables que permitan alcanzar acuerdos que favorezcan a ambas naciones.

“Respaldamos el esfuerzo del Gobierno y destacamos la urgencia de articular el trabajo entre instituciones públicas y sector privado para enfrentar este reto país de gran magnitud. Solo con una acción conjunta y decidida podremos encontrar soluciones viables que protejan la competitividad y el bienestar de Costa Rica”, afirmó Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR).

Costa Rica es una economía pequeña abierta al mundo, y este modelo ha demostrado ser el acertado para generar desarrollo y atraer inversión. El proceso de apertura comercial ha implicado beneficios innegables para esta estrategia de internacionalización del país y diversificación de las exportaciones.
Desde la pandemia sanitaria, y ante el impacto en el comercio y economías nacionales debido al aumento del costo de transporte marítimo de mercancías, se ha comprendido con más claridad que nunca la importancia de avanzar en la agenda de competitividad. Avanzar en competitividad permite tener sectores productivos y empresariales resilientes, que puedan mantenerse y renovarse frente a los nuevos retos de la geopolítica internacional.

Para esto, es imperativo resolver retos internos como el tipo de cambio, las elevadas cargas sociales, la infraestructura obsoleta y los rezagos en la educación y en la formación técnica, y el costo de la energía eléctrica, entre otros factores que venimos arrastrando en el tiempo. Si bien se reconoce que estas medidas rendirán frutos en el mediano y largo plazo, son acciones impostergables.
La respuesta país debe traducirse en transformación. Debemos comenzar a analizar otras medidas a nivel nacional que permitan fortalecer al sector productivo costarricense.

Más de 400 personas participaron en el Congreso de Energía 2025 de la Cámara de Industrias

Más de 400 personas participaron en el Congreso de Energía 2025 de la Cámara de Industrias

  • El Congreso fue una vitrina para conocer tecnologías ya disponibles en el país y su potencial para mejorar la gestión energética de la industria.
  • Diputados coinciden: postergar la reforma eléctrica compromete la competitividad del país
  • Experta internacional: el verdadero reto está en atraer inversiones que permitan responder al crecimiento sostenido de la demanda.

San José, 1 de agosto de 2025. Con la asistencia de más de 400 personas, el Congreso de Energía 2025, organizado por la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), se consolidó como el espacio de referencia para analizar los retos y oportunidades del sector energético nacional. La actividad se desarrolló en el Hotel Crowne Plaza Corobicí y reunió a autoridades, empresas, expertos nacionales e internacionales, y actores clave del ámbito público y privado.

Durante la apertura del evento, el presidente de la CICR, Sergio Capón, fue enfático al plantear la coyuntura que enfrenta el país: “Costa Rica vive un momento energético inédito, con una demanda eléctrica creciente, presiones tarifarias, efectos climáticos como el Fenómeno de El Niño, y una nueva realidad global marcada por la transformación tecnológica y la incertidumbre comercial. A esto se suma la contradicción entre la urgencia de descarbonizar la economía y el hecho de que el 65% de nuestro consumo energético aún proviene de derivados del petróleo”. En ese contexto, subrayó que el país necesita decisiones valientes: “Costa Rica puede y debe liderar en energía limpia y competitiva, pero para lograrlo no basta con administrar el rezago: hay que atreverse a transformarlo”.

A partir de esta premisa, el Congreso se estructuró en torno a dos ejes centrales: por un lado, la necesidad de actualizar el marco normativo del sistema eléctrico nacional, y por otro, el papel clave de las nuevas tecnologías en la eficiencia, resiliencia y competitividad del sector productivo.

El Congreso fue una vitrina para conocer tecnologías ya disponibles en el país y su potencial para mejorar la gestión energética de la industria. Desde el aprovechamiento del hidrógeno verde hasta la optimización de microrredes eléctricas con inteligencia artificial, los asistentes pudieron conocer experiencias reales de aplicación, oportunidades de financiamiento y casos de éxito. Alejandro Acón, Director Corporativo y Empresarial del Banco Nacional, expuso sobre opciones de financiamiento para proyectos en energía mientras que Máximo Fernández, especialista en transición energética de la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ), expuso opciones concretas para incorporar el hidrógeno verde en procesos industriales. Marco Varela, fundador de HiPower Costa Rica, presentó soluciones para integrar plantas solares a la matriz eléctrica nacional, reduciendo costos y fortaleciendo la seguridad de red. Y Adrián Murillo, presidente de Solar Ing S.A., mostró cómo el uso de inteligencia artificial puede optimizar el uso de microrredes eléctricas para mejorar la eficiencia operativa.

El Congreso además contó con la participación de Susana Rodríguez, directora ejecutiva de la Cámara Costarricense de Generación Distribuida, quien abordó el impacto del nuevo reglamento a la ley de generación distribuida. En su exposición, subrayó la necesidad de fomentar los recursos energéticos distribuidos como parte de un modelo eléctrico más descentralizado y participativo.

También se presentaron casos de éxito nacional que evidencian el impacto positivo de las nuevas tecnologías en la gestión energética. Patricio Solís, gerente general de Coopesantos R.L., compartió la experiencia de esa cooperativa con sistemas de almacenamiento de energía (BESS), demostrando cómo la energía inteligente puede traducirse en negocios más rentables y sostenibles. Por su parte, Diego Quirós, gerente de desarrollo de negocios de CFS, expuso soluciones tecnológicas ya implementadas en empresas costarricenses que han permitido mejorar su eficiencia y confiabilidad operativa.

Viabilidad política de la modernización del Sistema Eléctrico Nacional

En materia normativa, el Congreso contó con el panel sobre la viabilidad política del proyecto de Ley de Armonización del Sector Eléctrico, moderado por José Pablo Montoya, vicepresidente de la CICR y coordinador de su Comisión de Energía. Participaron la diputada Daniela Rojas, presidenta de la Comisión de Energía de la Asamblea Legislativa; los diputados Luis Fernando Mendoza y Kattia Cambronero. El debate giró en torno a una pregunta crucial: ¿seguirá Costa Rica postergando una reforma que el país ya no puede darse el lujo de aplazar?

Montoya recordó que no se trata de un proyecto más, sino de una decisión estructural. “Hoy muchas empresas enfrentan un techo energético. Y lo que viene —electrificación del transporte, industria 4.0, inteligencia artificial, descarbonización de la economía— requerirá más energía renovable, más flexibilidad y más eficiencia. El marco actual simplemente no basta”.

Los diputados participantes coincidieron en que, aunque se ha logrado avanzar con un texto consensuado por varias fracciones, la aprobación del proyecto en esta legislatura enfrenta serias limitaciones políticas y de tiempo. Daniela Rojas, presidenta de la Comisión de Energía, destacó que, pese a tratarse de un documento modesto en sus alcances, representa un paso importante que no debe desestimarse. Para Kattia Cambronero, el consenso alcanzado refleja la madurez del debate, aunque lamentó que el país siga aplazando una decisión estratégica que podría colocarlo nuevamente a la vanguardia en energías renovables. A su juicio, Costa Rica necesita ampliar la discusión más allá de la electricidad y hablar de política energética con mayor respaldo desde el Ejecutivo. Por su parte, Luis Fernando Mendoza subrayó que el panorama legislativo es complejo para este proyecto de ley, con más de 200 mociones pendientes, múltiples prioridades en agenda y el inicio del período electoral. Pese a ello, aseguró que no dará por perdido el esfuerzo legislativo.

El tema fue analizado también desde una perspectiva internacional. La experta Patricia Rodríguez, consultora con trayectoria en más de 500 proyectos en América Latina y el Caribe, expuso el funcionamiento de los mercados mayoristas de electricidad y los factores clave para garantizar su transparencia, eficiencia y credibilidad. Destacó la importancia de contar con una gobernanza técnica e independiente, capaz de planificar con visión de largo plazo y proyectar con rigor el comportamiento del sistema. Rodríguez subrayó que, si bien uno de los objetivos de abrir el mercado de generación es alcanzar tarifas más competitivas, el verdadero reto está en atraer inversiones que permitan responder al crecimiento sostenido de la demanda, especialmente en una economía en transformación como la costarricense.

La jornada cerró con las expectativas sobre las tarifas eléctricas para el 2026. Moderado por Lizandro Brenes, asesor en energía de la CICR, el panel contó con la participación de Keiner Arce, gerente de finanzas del ICE; Eric Bogantes, Regulador General de ARESEP; y Ronny Rodríguez, viceministro de Energía del MINAE. La interrogante fue directa: ¿aumentarán o disminuirán las tarifas eléctricas el próximo año?.

Las proyecciones compartidas por la CICR y ARESEP coincidieron en que se anticipa una reducción tarifaria, impulsada por un menor gasto en generación térmica y en importación de energía respecto a lo proyectado para 2025. Este ahorro —estimado en ¢47 mil millones— impactaría directamente la liquidación del Costo Variable de Generación (CVG) en noviembre, lo que se traduciría en una rebaja aproximada del 13% en las tarifas eléctricas para 2026. Ante ello, el ICE indicó que prevén tarifas eléctricas estables, coincidió en cifras de ahorros y revisarán al final del año 2025 sus resultados.

Desde el MINAE, Ronny Rodríguez destacó que uno de los factores más determinantes en la evolución de la tarifa eléctrica es el comportamiento climático. Aunque algunas proyecciones apuntan a que el 2026 podría ser un año seco, indicó que el nivel de acumulación hídrica alcanzado en 2025 permitiría enfrentar ese escenario sin recurrir de forma significativa a fuentes térmicas más costosas. Además, hizo un llamado para reflexionar sobre fijaciones tarifarias con periodos más largos (3 a 5 años) que propicien estabilidad y seguridad tarifaria para los consumidores.

La Cámara de Industrias de Costa Rica renueva su Junta Directiva y hace un llamado a priorizar la agenda de competitividad nacional

La Cámara de Industrias de Costa Rica renueva su Junta Directiva y hace un llamado a priorizar la agenda de competitividad nacional

  • 30Desde la CICR se hizo un llamado a que el debate político se centre en los verdaderos desafíos del país.
  • Sergio Capón, presidente la CICR, remarcó la necesidad de trabajar sobre los problemas estructurales que limitan la competitividad de las empresas, como forma de generar empleos formales y bienestar para todos los costarricenses.

San José, 30 julio de 2025. La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) renovó parte de su Junta Directiva en la Asamblea General Ordinaria celebrada el martes 29 de Julio en el Costa Rica Country Club. A esta Asamblea le correspondió elegir por 2 años la Primera Vicepresidencia, Tercera Vicepresidencia, Secretaría, Vice Tesorería y 6 Vocalías. Por su parte, se procedió a elegir por 1 año la Segunda Vicepresidencia, Pro Secretaría, Fiscalía y 2 Vocalías

La nueva Junta Directiva asume sus funciones en un entorno marcado por la inestabilidad internacional y el inicio del ciclo electoral hacia las elecciones de 2026, mientras que, según datos de la Encuesta de Perspectivas Empresariales 2025, persisten obstáculos estructurales que afectan la capacidad de competir de las empresas, entre ellos el tipo de cambio, las cargas sociales y la escasez de talento humano.

Sergio Capón Brenes, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), agradeció el apoyo de los Asociados y Directivos que participaron activamente en la elección, e hizo un llamado a los actores políticos para que prioricen temas clave como el tipo de cambio, la inseguridad, el rezago en infraestructura, el costo de la energía y la desconexión entre educación y mercado laboral.

“El verdadero reto de este proceso electoral es aprovecharlo para debatir con seriedad los desafíos del país y construir soluciones reales. Desde la Cámara, seguiremos impulsando propuestas técnicas y viables, en diálogo constante con todos los sectores, para fortalecer al sector productivo y generar empleo, inversión y bienestar para todos los costarricenses”, afirmó Capón.

La CICR ha planteado con claridad una agenda nacional de competitividad que impulse al sector industrial como motor de desarrollo, en línea con las recomendaciones de organismos internacionales como la OCDE. Esta agenda incluye propuestas concretas como: la aprobación de la Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, para promover inversiones en energías limpias con tarifas competitivas; la reforma a la Ley del INA, que busca mayor agilidad y pertinencia en la formación técnica; y el proyecto de Jornadas Excepcionales, que permitiría a un grupo estratégico de industrias operar con seguridad jurídica, entre otros temas.

Capón insistió en que “la discusión electoral debería ser una oportunidad para que los partidos propongan soluciones concretas y sostenibles. Costa Rica necesita avanzar hacia una visión compartida, con un plan serio que transforme nuestra competitividad, genere empleo formal y propicie un crecimiento inclusivo.”

Inseguridad ciudadana se consolida como amenaza creciente para la operación de las empresas

Inseguridad ciudadana se consolida como amenaza creciente para la operación de las empresas

• 7 de cada 10 empresarios encuestados califican a Costa Rica como “insegura” o “muy insegura”.

• Casi la mitad de las empresas indicó que conoce de colaboradores que han sido afectados por situaciones o eventos relacionados con la inseguridad y 1 de cada 10 empresas están reportando la postergación o reducción de planes de expansión.

• Aumento en gastos e inversiones en seguridad de instalaciones, así como en ciberseguridad, son las principales consecuencias para las empresas.

Miércoles 23 de julio – La inseguridad ciudadana escaló posiciones entre los principales obstáculos para competir en los mercados, según la más reciente edición de la Encuesta de Perspectivas Empresariales, elaborada por la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR). Un 51,4% de las empresas señaló que este factor afecta negativamente su competitividad, lo que representa un aumento de 7,8 puntos porcentuales con respecto a 2024 y la ubica como el sexto obstáculo más mencionado.

La percepción general sobre la situación de seguridad del país es negativa: 7 de cada 10 empresas califican a Costa Rica como “insegura” o “muy insegura”, y solo un 7,2% considera que se trata de un país seguro. Esta visión es más crítica en el Régimen Definitivo, donde un 45,8% califica al país como muy inseguro, frente a un 25% en Zonas Francas.

En la encuesta se profundizó por el tipo de incidentes sufridos, relacionados con la inseguridad, en el último año. El robo en instalaciones fue el más mencionado (18,9%) de la empresas encuestadas, con una diferencia notable entre regímenes: se presenta en un 21,7,% de empresas del Régimen Definitivo, frente a un 10,7% en Zonas Francas. Este tipo de afectación es seguido por los ciberataques (16,2% del total de empresas), con mayor presencia en Zonas Francas (17,9%) que en el Régimen Definitivo (15,7%).

En cuanto al tamaño, el robo en instalaciones es el factor negativo más mencionado por las empresas grandes del Régimen Definitivo (33,3%), versus a un 11,4% en las pequeñas. Este patrón se repite en torno a los ciberataques: 22,7% en las grandes versus 8,6% en las pequeñas.

“Los resultados reflejan consecuencias que impactan directamente a las empresas y a sus colaboradores, y muestran con claridad que la inseguridad ya no es solo un tema de preocupación social, sino que empieza a afectar directamente la operación, la logística, el acceso al talento y los costos de las empresas. Esto tiene un efecto negativo sobre la competitividad”, señaló Sergio Capón, presidente de la CICR.

El impacto alcanza a las personas trabajadoras
Un 48,6% de las empresas encuestadas indicaron conocer sobre colaboradores que han sido afectados, principalmente por asaltos en el trayecto de ida y vuelta al trabajo. Esta problemática se presenta en un 49,4,% de las empresas del Régimen Definitivo frente a un 46,4% en las empresas de Zonas Francas. Las diferencias sobre este afectación también se hacen presentes según el tamaño de empresa. En el Régimen Definitivo, en las medianas reportan el mayor porcentaje (61,9%), le siguen las grandes con un (55,6%) y finalmente las pequeñas (37,1,%).

Por otro lado, el fenómeno de préstamos “gota a gota”, una forma persistente de violencia económica,: un 44,4% de las empresas grandes en el Régimen Definitivo reportan conocer que colaboradores han sido o son afectados por dicha situación contra un 39,3% de las empresas en Zonas Francas. En este caso, las grandes empresas del Régimen Definitivo encabezan el nivel de afectación con un 44,4%, seguidas de las medianas (23%) y las pequeña (14,3%).

Consecuencias dispares según regímenes y tamaños
Con respecto a las consecuencias, un 64,5% de las empresas afectadas reporta aumento en inversiones y en los gastos de seguridad en instalaciones; un 61,3% aumentó sus inversiones en ciberseguridad. Además, 1 de cada 10 empresas están reportando la postergación o reducción de planes de expansión en el país debido a la inseguridad.
El aumento en los gastos e inversiones en seguridad de las instalaciones refleja disparidad. En el Régimen Definitivo, el 71% de las empresas reportó dicho aumento, mientras que en Zonas Francas el porcentaje fue de 48,1%. Por su parte, en el rubro de aumento de inversiones y gastos en ciberseguridad la tendencia se invierte: el 70,4% de las empresas en Zona Franca incrementó su inversión en esta área, frente al 57,6% en el Régimen Definitivo.
El aumento en los gastos e inversiones en seguridad de las instalaciones refleja disparidad. En el Régimen Definitivo, el 71% de las empresas reportó dicho aumento, mientras que en Zonas Francas el porcentaje fue de 48,1%. Por su parte, en el rubro de aumento de inversiones y gastos en ciberseguridad la tendencia se invierte: el 70,4% de las empresas en Zona Franca incrementó su inversión en esta área, frente al 57,6% en el Régimen Definitivo.

Por tamaño, el aumento en los gastos de seguridad en instalaciones físicas se presenta mayoritariamente en las empresas medianas (93,3%) y pequeñas (66,7%) del Régimen Definitivo. En contraste, el aumento en inversiones y gastos en ciberseguridad se presenta más en las empresas de Zonas Francas (70,4%) y en las grandes del Régimen Definitivo (75%).

“Los resultados de la encuesta evidencian que la inseguridad no solo afecta a las empresas, sino también a las personas trabajadoras, poniendo en riesgo su bienestar, el de sus familias y la estabilidad del entorno laboral. Esta problemática está generando costos adicionales, impactando el talento humano y comenzando a frenar nuevas inversiones. Como país, sector privado, gobierno e instituciones debemos articular esfuerzos para abordar la inseguridad de manera integral, conjunta, y como una prioridad nacional”, concluyó Sergio Capón.