Apreciación del colón ya provoca suspensión de inversiones y recortes de personal en la industria
- El 31% de las empresas encuestadas ha suspendido planes de expansión o nuevas inversiones, y al menos 1 de cada 4 advierte que, de mantenerse la situación actual del tipo de cambio, deberá reducir su planilla.
- El precio o costo de las materias primas e insumos escala del octavo al segundo lugar entre los factores de mayor incidencia.
- En Zona Franca, la falta de talento humano ocupa el segundo lugar, mientras que en las empresas pequeñas la competencia de empresas informales figura entre los tres principales obstáculos.
13 de agosto de 2026. La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) presentó resultados de la décima sétima edición anual de la Encuesta de Perspectivas Empresariales y Valoración de los Factores de Competitividad del Sector Industrial Manufacturero, que muestran que la apreciación del colón no solo se mantiene como el principal factor que afecta la competitividad de las empresas industriales, sino que ha aumentado significativamente la intensidad de su impacto y ya está generando consecuencias sobre la inversión, el empleo, la producción y la rentabilidad.
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El “tipo de cambio” es el factor externo con mayor presencia negativa, señalado por 7 de cada 10 empresas encuestadas. Además, de acuerdo con el Índice de Incidencia que calcula la CICR, se mantiene por cuarto año consecutivo como el factor que más afecta la capacidad de competir del sector industrial y en esta ocasión ocupa ese primer lugar tanto para las empresas de Zona Franca como para las del Régimen Definitivo, destacando que no sólo las empresas grandes de este régimen lo ubican en primer lugar, al igual que el año pasado, sino que las empresas PYME también lo ubican de primero, cuando el año pasado ocupaba una tercera posición.
El tipo de cambio no sólo se ubica como el principal factor, sino que aumenta la intensidad con la que está afectando la capacidad de competir de las empresas manufactureras. Así para el total de la muestra, las empresas que lo ubican entre los tres principales que las afectan aumentaron de un 43,3% a un 54,1% entre 2025 y 2026, mientras que las que lo consideran el principal factor se duplican con creces, al pasar del 19,2% al 40,5%. Esta tendencia se observa tanto para las empresas de Zona Franca como para las empresas Grandes y PYME del Régimen Definitivo, que pasan de casi un 12% a alrededor de un 33% en la ubicación del tipo de cambio como el principal factor que las está afectando.
«Si bien durante la mayor parte del 2025 la apreciación del tipo de cambio fue relativamente baja —alrededor de un 2,2%—, a partir de los últimos meses del año pasado y durante lo que llevamos de este año se ha registrado una aceleración en la apreciación del colón de alrededor de un 10%, lo que ha profundizado los efectos negativos que se vienen acumulando sobre las empresas desde el segundo semestre del 2022. Estos efectos se presentan tanto en empresas manufactureras del Régimen de Zona Franca como en las del Régimen Definitivo, ya sea que exporten o que compitan con producto importado en el mercado interno, independientemente del tamaño de la empresa», señaló Sergio Capón, presidente de la Cámara.
Suspensión de inversiones y recortes de personal: consecuencias de la apreciación del colón
La CICR incluyó en la Encuesta de este año preguntas para determinar los efectos y consecuencias que la apreciación del colón ha tenido sobre las empresas manufactureras. Los resultados señalan que 6 de cada 10 empresas encuestadas han experimentado una reducción de sus ingresos en colones al convertir los dólares necesarios para cubrir sus costos de operación. Asimismo, el 55% de las empresas encuestadas reportan una reducción de su rentabilidad. Dicho efecto está más presente en las empresas de Zona Franca donde 8 de cada 10 reportan esa reducción.
Adicionalmente, el 43% de las empresas del Régimen Definitivo señala como afectación enfrentar una mayor competencia por precio en el mercado nacional debido al ingreso de productos importados que han trasladado a sus precios la reducción del tipo de cambio. En este mismo régimen, 1 de cada 4 empresas reportan problemas de flujo de caja (liquidez), ya que los menores ingresos no alcanzan para cubrir las compras y gastos necesarios para la operación.
También, alrededor del 35% de las empresas de Zona Franca y de las empresas grandes del Régimen Definitivo perjudicadas por la apreciación del colón indican que han perdido mercados externos por la disminución de su competitividad frente a países cuyas monedas no se han apreciado o incluso se han depreciado.
Estos efectos ya han tenido consecuencias sobre la inversión, el empleo, las políticas de precios y el financiamiento. El 31% del total de empresas encuestadas señala que ha suspendido planes de expansión o nuevas inversiones, consecuencia que reporta casi la mitad de las empresas que operan bajo el Régimen de Zona Franca.
Por su parte, el 13% de las empresas ha aplicado recortes de personal, mientras que 3 de cada 10 no han sustituido las vacantes generadas por renuncias o pensiones. Esta situación es más marcada en las empresas de Zona Franca, donde el 23% reporta recortes de personal y el 46% indica no haber sustituido las vacantes.
Además, al menos 1 de cada 4 empresas encuestadas considera que, de mantenerse la situación actual del tipo de cambio, deberá reducir su planilla.
Asimismo, el 33% de las empresas grandes del Régimen Definitivo señala que ha tenido que reducir precios para enfrentar la competencia de productos importados, mientras que 2 de cada 10 empresas PYME han recurrido a créditos para solventar problemas de flujo de caja. Finalmente, 1 de cada 10 empresas manufactureras ha reducido o paralizado líneas de producción.
Precios de materias primas y combustibles aumentan su presencia como factores negativos
En cuanto a la presencia de los factores externos negativos, después del “tipo de cambio”, con un 70,2%, se ubican la “infraestructura (carreteras, puertos, etc.)”, con un 67,5%, y las “cargas sociales”, con un 66,7%. En un segundo nivel aparecen el “costo de la energía eléctrica”, la “disponibilidad y calidad del recurso humano en el mercado” y el “precio o costo de las materias primas e insumos”, con porcentajes del 57,0%, 56,1% y 55,3%, respectivamente.
Con respecto al año anterior, únicamente dos factores presentan variaciones estadísticamente significativas en su presencia: el “costo de los combustibles”, que pasó de un 32,1% a un 46,5%, y el “precio o costo de las materias primas e insumos”, que aumentó del 47,7% al 55,3%.
En cuanto a su incidencia sobre la competitividad, el cambio más significativo es precisamente el ascenso del “precio o costo de las materias primas e insumos”, que pasó del octavo lugar en 2025 al segundo en 2026, únicamente por debajo del tipo de cambio.
«Los resultados de la Encuesta muestran que un mayor número de empresas reporta verse afectado por el costo de los combustibles y el precio o costo de las materias primas e insumos. En el caso de este último factor, además, aumentó significativamente su incidencia sobre la capacidad de competir de las empresas. Este comportamiento responde, en buena medida, al aumento en el precio internacional del petróleo y de las materias primas, como consecuencia del conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán y, particularmente, de las afectaciones al tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, que ya están impactando los costos de producción de la industria», señaló Capón.
Ese cambio desplaza al tercer y cuarto lugar a las “cargas sociales” y a la “disponibilidad y calidad del recurso humano en el mercado”. De acuerdo con la Cámara, las cargas sociales constituyen un factor estructural que viene afectando sistemáticamente la competitividad del país, mientras que la disponibilidad y calidad del recurso humano se consolida como un nuevo factor estructural de alto impacto negativo para el sector industrial.
Diferencias según régimen y tamaño de las empresas
Aunque el tipo de cambio ocupa el primer lugar en todos los segmentos, los resultados muestran diferencias en los demás factores que más afectan la competitividad. En las empresas de Zona Franca, la “disponibilidad y calidad del recurso humano en el mercado” se ubica en segundo lugar, seguida por la “infraestructura”; mientras que en el Régimen Definitivo, el segundo lugar corresponde al “precio o costo de las materias primas”, seguido por las “cargas sociales”.
Las diferencias también son claras según el tamaño de las empresas del Régimen Definitivo. En las grandes, después del tipo de cambio, el principal factor es el “precio o costo de las materias primas”, seguido por el “costo de la energía eléctrica”. En las medianas y pequeñas, las “cargas sociales” ocupan el segundo lugar y, particularmente entre las pequeñas, la “competencia de empresas informales” aparece como el tercer factor de mayor incidencia. Para la Cámara, este resultado confirma que la informalidad tiene una afectación mayor sobre las empresas más pequeñas de la manufactura costarricense.
«Las altas cargas sociales y de impuestos que pesan sobre las empresas explican, en buena medida, la alta informalidad de nuestra economía, que a su vez se convierte en un factor que afecta muy negativamente a las empresas formales, en particular a las PYME. En ese sentido, consideramos que se deben revisar y reducir aquellas cargas sociales que no vayan directamente a financiar el seguro de salud y el sistema de pensiones. También apoyamos medidas que procuren reducir el contrabando y, en general, el comercio ilícito, así como medidas para promover la formalización de las actividades económicas», señaló Sergio Capón.
CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL ESTUDIO
Representatividad de la muestra:
- 95% de nivel de confianza, con un 3,1% de error promedio de muestreo por estrato.
Características de la muestra:
- 115 empresas del sector industrial formal de 3 o más trabajadores.
- 49,6% empresas grandes (más de 100 trabajadores) y 50,4% PYME (20,9% medianas y 29,6% pequeñas).
- 75,7% empresas del Régimen Definitivo y 24,3% de Zona Franca.
- Las empresas encuestadas explican el 24,0% del empleo formal reportado al 31 de diciembre de 2025 en el sector manufacturero privado ante la CCSS.
- Trabajo de campo: del 9 de abril al 15 de julio de 2026.


