¿Puede construirse el círculo virtuoso de la excelencia empresarial?

¿Puede construirse el círculo virtuoso de la excelencia empresarial?

Por Sergio Arias, Coordinador del Programa a la Excelencia de la Cámara de Industrias de Costa Rica.

Estoy convencido de que sí. No solo porque llevo años trabajando en ello, sino porque he tenido la oportunidad de conocer empresas, desde pequeñas organizaciones hasta grandes corporaciones, que lo demuestran con sus resultados.

He visto organizaciones que comenzaron atendiendo un problema específico y terminaron transformando su manera de gestionar. Empresas que aprendieron a medir mejor, a escuchar a sus colaboradores, a revisar sus procesos y a convertir sus oportunidades de mejora en decisiones concretas. También he visto cómo ese aprendizaje, cuando se comparte, inspira a otras organizaciones a iniciar su propio camino.

Esa experiencia me ha enseñado que la excelencia empresarial no es un destino reservado para unas pocas compañías ni una condición que se alcanza de una vez y para siempre. Es un proceso que se construye con disciplina, apertura y voluntad de aprender.

Podemos definir la excelencia como el horizonte hacia el cual una organización avanza mediante un proceso permanente de mejora continua. No consiste únicamente en los resultados que logra, sino también en cómo los logra: las decisiones que toma, la manera en que lidera, el valor que entrega a sus clientes, el desarrollo de su talento, la gestión de sus procesos y su compromiso con la sociedad y el ambiente.

Esta definición encierra una idea fundamental: la excelencia no es un estado definitivo ni un reconocimiento que se recibe al final del camino. Es un círculo virtuoso.

La organización se evalúa, identifica fortalezas y oportunidades, actúa, toma decisiones, mejora sus prácticas, mide nuevamente sus resultados y convierte lo aprendido en el punto de partida de un nuevo ciclo. Con cada vuelta, desarrolla mejores capacidades para enfrentar sus desafíos y alcanzar resultados más sostenibles.

Ese círculo requiere un liderazgo comprometido, capaz y coherente, que inspire y oriente los esfuerzos de la organización. Demanda crear valor para los clientes y demás partes interesadas, involucrar a las personas, coordinar procesos interdependientes, innovar de manera constante y asumir la responsabilidad social y ambiental como parte integral de la estrategia.

Pero también requiere algo que en ocasiones resulta más difícil: la disposición para mirarse con objetividad, reconocer las brechas y aceptar que siempre existen oportunidades para hacerlo mejor, aunque ya lo estemos haciendo bien.

Un ecosistema construido durante casi tres décadas

Con esa visión nació, en 1997, el Programa a la Excelencia de la Cámara de Industrias de Costa Rica. Casi tres décadas después, se ha consolidado como un ecosistema empresarial único en el país, articulado alrededor de la evaluación objetiva, la retroalimentación experta, el aprendizaje compartido y la mejora continua.

Desde su creación se han realizado más de mil evaluaciones y acompañamientos a organizaciones grandes, medianas, pequeñas y micro, tanto públicas como privadas.

Sin embargo, detrás de esa cifra existe algo todavía más valioso: una comunidad de empresas, organizaciones promotoras, líderes, equipos técnicos, evaluadores y profesionales que han decidido compartir sus conocimientos, buenas prácticas y experiencias con el fin último de contribuir a incrementar la competitividad y sostenibilidad en nuestro país.

La fortaleza del Programa no radica únicamente en reconocer a las organizaciones con mejores resultados. Su verdadero valor está en crear las condiciones para que cada empresa comprenda su nivel de madurez, identifique sus oportunidades y establezca una hoja de ruta coherente con su estrategia y su realidad.

En este proceso, los equipos evaluadores cumplen una función esencial. Su trabajo no consiste simplemente en asignar una calificación. Deben comprender la realidad de cada organización, analizar sus prácticas, contrastar la gestión con los resultados y formular una retroalimentación que aporte valor.

Esa labor se desarrolla bajo principios de confidencialidad, imparcialidad, credibilidad, ética profesional y rigor técnico. Gracias a ello, la evaluación se convierte en una herramienta de aprendizaje y no solamente en un mecanismo de reconocimiento.

La evaluación comprende un modelo de excelencia basado en siete áreas que inciden directamente en el desempeño organizacional: cultura, liderazgo y estrategia; responsabilidad social; talento humano; ambiente; innovación y tecnología; procesos; y clientes y mercados.

Estas áreas no funcionan de forma aislada. La excelencia aparece cuando la organización logra conectarlas y convertirlas en un sistema coherente de gestión.

El modelo analiza la interrelación entre la estrategia empresarial y la forma en que se logra por medio tanto de la gestión como de los resultados. En gestión se examina si existen enfoques claros, cómo se despliegan, de qué manera se revisan y mejoran, y hasta qué punto están integrados con la estrategia. En resultados, se estudia el nivel de logro de la empresa en relación con su estrategia considerando la existencia de indicadores, el cumplimiento de metas, la consistencia a nivel de tendencias y comparaciones relevantes contra modelos de referencia retadores.

Diferentes caminos hacia un mismo horizonte

Cada organización se encuentra en una etapa diferente de madurez. Por eso, el Programa ofrece tres formas de participación adaptadas a esos distintos niveles de madurez y necesidades.

Compromiso con la Excelencia permite desarrollar y evaluar proyectos específicos de mejora con resultados medibles. Ruta a la Excelencia acompaña a las organizaciones en el desarrollo progresivo de sus sistemas de gestión. El Premio a la Excelencia evalúa y reconoce el desempeño integral al más alto nivel.

No se trata de caminos separados. Son diferentes puertas de entrada al círculo virtuoso de la excelencia: evaluar, aprender, mejorar y volver a evaluar.

El círculo se fortalece cuando ese aprendizaje trasciende a la empresa que fue evaluada. Por eso, el Programa también promueve formación, benchmarking de indicadores, intercambio de buenas prácticas y espacios como las Sesiones Compartiendo la Excelencia.

Las organizaciones no solo mejoran internamente. También pueden convertirse en referentes y compartir conocimientos capaces de fortalecer a otras empresas y al conjunto del ecosistema productivo nacional.

Ese intercambio es especialmente importante porque demuestra que la excelencia no depende del tamaño de una organización. He conocido pequeñas empresas que, con recursos limitados, han logrado transformaciones extraordinarias gracias a la claridad de sus objetivos y al compromiso de su gente. También he acompañado grandes organizaciones que entendieron que su escala y trayectoria no las eximen de cuestionarse, aprender y evolucionar. En ambos casos, el punto de partida es el mismo: reconocer que siempre es posible mejorar.

Un espacio donde el círculo se hace visible

El Congreso Nacional de Excelencia Empresarial, que celebraremos el próximo 18 de noviembre, es la expresión pública de este ecosistema. Es un encuentro corporativo de naturaleza única en Costa Rica porque reúne, durante una misma jornada, conocimiento internacional, experiencias empresariales, evaluación de proyectos y reconocimiento a organizaciones que han demostrado resultados sobresalientes.

Este año participarán David Hutchins, ganador del Deming Distinguished Practice Award 2025; Dag Kroslid, especialista internacional en calidad y excelencia empresarial; y Adriana Pacheco Feoli, directora de Recursos Humanos de Boston Scientific Costa Rica.

Sus perspectivas permitirán conectar la excelencia con algunos de los principales desafíos que enfrentan actualmente las organizaciones: el liderazgo, la estrategia, la sostenibilidad, la innovación, el desarrollo del talento y la inteligencia artificial.

Durante el Congreso también viviremos la ronda final de Compromiso con la Excelencia. En esta edición se presentaron 53 proyectos y tres de ellos llegarán a la final en vivo para exponer sus metodologías, resultados y aprendizajes.

Esa final representa mucho más que una competencia. Permite observar cómo la mejora continua y la innovación se traducen en impactos concretos dentro de las organizaciones. También demuestra que detrás de cada resultado existe un equipo que identificó una oportunidad, analizó sus causas, propuso una solución, midió sus efectos y estuvo dispuesto a compartir lo aprendido.

La jornada culminará con la XXIX Entrega de los Premios a la Excelencia. Sin embargo, el reconocimiento no representa el cierre del proceso. Cada evaluación abre nuevas oportunidades; cada resultado plantea un nuevo desafío, y cada buena práctica compartida puede convertirse en el punto de partida para la transformación de otra empresa.

Por eso afirmo que sí es posible construir un círculo virtuoso de la excelencia empresarial.

Se construye cuando una organización tiene la valentía de evaluarse, la humildad de aprender, la disciplina para mejorar y la generosidad de compartir sus conocimientos. Se fortalece cuando otras empresas observan esos resultados y deciden iniciar su propio proceso.

La excelencia continúa siendo un horizonte. Nunca terminamos de alcanzarla por completo, porque las necesidades de los clientes cambian, la tecnología avanza, los mercados evolucionan y la sociedad plantea nuevas expectativas. Pero cada vuelta del ciclo nos permite acercarnos a ese horizonte con mejores capacidades, decisiones más informadas y resultados más sostenibles.

Después de años de acompañar a empresas de distintos tamaños y sectores, esa es quizá mi mayor convicción: cuando una organización mejora, comparte lo aprendido e inspira a otras a avanzar, la excelencia deja de ser un esfuerzo individual y se convierte en una capacidad colectiva para construir un país más competitivo.

 Este artículo fue publicado originalmente en Delfino.cr.

CICR: el futuro energético y la competitividad del país no debe ser un trueque político

CICR: el futuro energético y la competitividad del país no debe ser un trueque político

Desde la Cámara de Industrias de Costa Rica consideramos que no es de recibo la posición asumida por el Partido Liberación Nacional de condicionar el avance de la Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional a una discusión de naturaleza distinta, como es el financiamiento de la educación superior pública.

Tanto la modernización del sistema eléctrico como el financiamiento de la educación son asuntos fundamentales para el desarrollo nacional. Ninguno debe utilizarse como moneda de cambio para condicionar el avance del otro. Cada uno merece ser abordado con la seriedad, la responsabilidad y los espacios de discusión que le corresponden.

Existe un amplio consenso sobre la necesidad de modernizar nuestro sistema eléctrico. Por eso, resulta contradictorio que, cuando tenemos un proyecto que recoge años de trabajo y acuerdos, y que está listo para avanzar, se introduzcan condicionamientos ajenos a la discusión energética.

Costa Rica tiene hoy una oportunidad concreta de avanzar hacia un sistema eléctrico más moderno, competitivo y preparado para responder a las necesidades futuras de hogares, comercios e industrias. No podemos seguir postergando una reforma estratégica para la competitividad, la atracción de inversiones, la descarbonización y la generación de empleos de calidad.

Hacemos un llamado al Partido Liberación Nacional a reconsiderar su posición y contribuir a los acuerdos necesarios para que esta reforma avance. El futuro energético del país no puede quedar condicionado a negociaciones sobre otros temas de la agenda nacional.

Un universo de opciones de inversión al alcance de todos

Un universo de opciones de inversión al alcance de todos

Por Gustavo Monge Cerdas, Gerente General  de BN Valores.

Las decisiones correctas para la colocación de los ahorros son un factor determinante para el logro de los objetivos presentes y futuros de personas y empresas.

No es un tema menor. Se trata del dinero que, con mucho esfuerzo y disciplina, se ha logrado acumular a lo largo del tiempo y que es deseable acrecentar para sacarle el máximo provecho.

Toda decisión sobre el uso del dinero conlleva riesgos que deben ser conocidos y gestionados adecuadamente.

Para ello, es importante contar con el acompañamiento de profesionales expertos, confiables y regulados que le ayuden a identificar las opciones que mejor se adecúen a sus expectativas, su apetito de riesgo y sus necesidades reales de crecimiento.

El mercado de valores ofrece un sinnúmero de alternativas que se pueden adecuar a todos los objetivos y a todos los tipos de inversionistas. Existen productos e instrumentos tanto en Costa Rica como en mercados internacionales.

Durante 50 años, el Conglomerado Financiero Banco Nacional de Costa Rica (CFBNCR), a través de su puesto de bolsa BN Valores, ha acompañado a personas y empresas a lo largo de todo el proceso de inversión, permitiendo que sus sueños de hoy se vuelvan realidades en el futuro.

Para ello, disponemos de recursos institucionales y humanos especializados, que contribuyen a que los y las inversionistas puedan tomar las mejores decisiones, con la confianza de que sus recursos están en las mejores manos. Contamos con productos y soluciones integrales a la medida de todas las necesidades, que cubren desde inversionistas con poca experiencia hasta inversionistas profesionales e instituciones.

 Servicios de intermediación de valores

A los inversionistas experimentados que están en capacidad de tomar sus propias decisiones de inversión, les damos acceso a plataformas transaccionales de la Bolsa Nacional de Valores (BNV) y mercados alrededor del mundo, para la realización de las operaciones de compra o venta de activos financieros.

Servicios de asesoría de inversiones

Para inversionistas menos experimentados que requieren el apoyo y acompañamiento de un experto, nuestros agentes de bolsa le brindan la consejería e información necesarias para la conformación de una estrategia de inversiones adecuada a sus necesidades, objetivos y características personales. Dicha estrategia les permitirá tomar las mejores decisiones de inversión.

Mandatos de fondos de inversión:

Para inversionistas que desean aprovechar los beneficios de una gestión profesional de sus inversiones y una adecuada diversificación de los riesgos, se puede conformar una combinación de opciones de inversión por medio de fondos, lo que permite acceder a estas ventajas incluso con montos de inversión accesibles.

Portafolio Global

Permite acceder a mercados locales e internacionales mediante una cartera diversificada gestionada por expertos y adaptada a distintos perfiles de riesgo. Con una inversión inicial desde USD 2.000, este servicio facilita la diversificación del patrimonio a través de portafolios modelo diseñados para una adecuada gestión del riesgo y de las oportunidades de inversión.

El mercado de valores es una opción disponible para todos los presupuestos. Por medio de la plataforma de BN Valores es posible satisfacer su necesidad de administrar el dinero de una forma sencilla y eficiente.

Nuestros profesionales estarán deseosos de asesorarle y acompañarlo en todo el proceso de manejo de sus recursos, con seguimiento permanente e información de calidad que le brindarán una base suficiente para tomar las mejores decisiones y contribuir al éxito de sus proyectos.

Para obtener más información sobre nuestros servicios, puede contactarnos por medio de nuestros canales digitales en el sitio www.bnvalores.com, al teléfono (506)2212-4500 o visitarnos en nuestras oficinas ubicadas en el primer piso del Complejo Corporativo El Tobogán, Calle Blancos, San José, Costa Rica, para nosotros será un gusto poder asesorarle.

 

 

LA HISTORIA SE REPITE: LA VENTANA DE OPORTUNIDAD PARA EL ALMACENAMIENTO INDUSTRIAL.

LA HISTORIA SE REPITE: LA VENTANA DE OPORTUNIDAD PARA EL ALMACENAMIENTO INDUSTRIAL.

Hace quince años, instalar paneles solares en una empresa todavía requería explicar por qué tenía sentido hacerlo. Para muchas industrias, era una inversión asociada principalmente con sostenibilidad y objetivos ambientales.

Una década después, la conversación había cambiado. La reducción en el costo de la tecnología y la mejora en los retornos hicieron que la energía solar pasara a formar parte de las decisiones financieras de muchas empresas.

Hoy, algo similar está ocurriendo con las baterías.

El almacenamiento energético está empezando a formar parte de la infraestructura energética de las empresas, especialmente en operaciones donde gestionar la demanda y el consumo puede tener un impacto directo en los costos.

La pregunta ya no es si las baterías serán una tecnología importante. Es más concreta: ¿ya cruzó mi planta el punto en el que una batería tiene sentido económico?

Una curva que ya conocemos

Las tecnologías energéticas se masifican cuando sus costos disminuyen y el retorno de la inversión alcanza un nivel atractivo para quienes toman las decisiones.

La energía solar es un claro ejemplo. Su costo de generación ha disminuido de manera significativa desde 2010, mientras la capacidad instalada mundial pasó de aproximadamente 1,3 GW en el año 2000 a más de 2.200 GW actualmente.

Las baterías están recorriendo una trayectoria similar.

El valor está en gestionar la energía

Una batería industrial no genera valor simplemente por almacenar electricidad.

Su principal oportunidad está en gestionar cuándo consume energía la empresa y cuánto consume de la red.

Esto puede ser especialmente relevante en operaciones conectadas a media tensión, donde existen diferentes períodos tarifarios y cargos asociados a la demanda.

Una batería puede cargarse durante períodos de menor costo y descargar durante las horas más caras. También puede entregar potencia durante un pico de demanda y reducir el consumo tomado de la red.

Para una industria con varios turnos, procesos continuos y una demanda punta elevada, estas diferencias pueden representar una oportunidad significativa.

Pero no todas las plantas tienen el mismo perfil.

Una operación de un solo turno diurno, por ejemplo, puede tener menos oportunidades si su mayor consumo ya coincide con las horas de generación solar.

Por eso, no todas las plantas necesitan una batería.

El tamaño no determina la rentabilidad

Dos proyectos analizados por GoSolar muestran esta diferencia.

En un caso, una industria de proceso continuo fue evaluada con una batería de aproximadamente 5 MW combinada con generación solar. La inversión estimada estaba entre US$2.9 y  US$3.2 millones, con ahorros cercanos a US$1 millón durante el primer año y un período de recuperación de aproximadamente tres años.

En otro caso, una planta de menor tamaño fue evaluada únicamente con almacenamiento: 125 kW de potencia y 250 kWh de capacidad. La inversión estimada estaba entre US$130.000 y US$145.000, con ahorros cercanos a US$50.000 anuales y un período de recuperación de aproximadamente dos años y medio.

El segundo proyecto era mucho menor, pero presentaba un retorno atractivo por las características específicas de su operación y estructura tarifaria.

La conclusión es sencilla: el tamaño de la planta no determina por sí solo la rentabilidad de una batería.

La determinan el consumo, la demanda, la tarifa, la inversión y el ahorro potencial.

La respuesta está en los datos

Determinar si una planta ya cruzó el umbral no requiere adivinar el futuro, requiere analizar su operación.

Las facturas eléctricas y las curvas de carga permiten identificar cuándo se producen los picos de demanda, cómo se distribuye el consumo y qué períodos representan los mayores costos.

A partir de esos datos se pueden simular diferentes escenarios de almacenamiento y determinar si el proyecto permite reducir demanda, desplazar consumo, aprovechar excedentes solares o respaldar procesos críticos.

En algunos casos, la respuesta será instalar.

En otros, esperar.

Y en otros, concluir que una batería todavía no tiene sentido.

Las tres respuestas pueden ser correctas.

La energía solar mostró cómo una tecnología puede pasar de ser una inversión asociada principalmente con sostenibilidad a convertirse en parte de la infraestructura energética de las empresas.

Las baterías están recorriendo una trayectoria similar.

La pregunta ya no es simplemente si serán rentables.

Es si su planta ya cruzó el umbral.

Y esa respuesta no se encuentra en una tendencia internacional ni en el precio publicado de una batería.

Se encuentra en los datos de cada operación.

 

Congreso Nacional de Excelencia Empresarial reunirá referentes mundiales y seleccionará en vivo sus proyectos finalistas

Congreso Nacional de Excelencia Empresarial reunirá referentes mundiales y seleccionará en vivo sus proyectos finalistas

  • La jornada se realizará el 18 de noviembre en el Centro de Convenciones de Costa Rica y contará con dos grandes bloques: el Congreso Nacional de Excelencia Empresarial y el cierre con la XXIX Entrega de los Premios a la Excelencia 2026.
  • David Hutchins, ganador del Deming Distinguished Practice Award 2025, será uno de los principales conferencistas de un Congreso que reunirá conocimiento internacional, experiencias empresariales y proyectos de mejora continua.
  • El encuentro forma parte del Programa a la Excelencia de la CICR, una iniciativa con casi tres décadas de trayectoria por la que han pasado más de 1.000 organizaciones para fortalecer sus capacidades de gestión y mejora continua.

Martes 13 de octubre. La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) realizará el próximo 18 de noviembre el Congreso Nacional de Excelencia Empresarial 2026, un encuentro único en el país que  integra en una misma jornada conocimiento internacional, experiencias empresariales, selección de proyectos de mejora y reconocimiento a organizaciones referentes por sus resultados.

Bajo el lema “Visión que inspira, excelencia que trasciende: fabricando futuro hacia la clase mundial”, el Congreso abordará las tendencias que están transformando la gestión empresarial en áreas como liderazgo, calidad, estrategia, sostenibilidad, innovación e inteligencia artificial.

La agenda contará con tres conferencistas principales. Adriana Pacheco Feoli, directora de Recursos Humanos de Boston Scientific Costa Rica, presentará “Reimaginando nuestro liderazgo: el poder de no tener las respuestas”, con énfasis en adaptación, aprendizaje y construcción de culturas de alto desempeño.

Desde Noruega, Dag Kroslid, ejecutivo industrial, consultor y académico de la International Academy for Quality, analizará cómo la calidad y la excelencia empresarial pueden convertirse en catalizadores del liderazgo, la estrategia, la sostenibilidad, la innovación y la inteligencia artificial.

También participará David Hutchins, referente mundial en Gestión de la Calidad Total y ganador del Deming Distinguished Practice Award 2025. Con más de cinco décadas de trayectoria y experiencia en más de 40 países, impartirá la conferencia “Ganando con visión”, enfocada en aprovechar el conocimiento y la capacidad colectiva de las personas para alcanzar resultados sobresalientes.

Tres proyectos competirán en la ronda final

Uno de los elementos distintivos del Congreso será la presentación en vivo de los tres proyectos finalistas de Compromiso con la Excelencia 2026. Las organizaciones compartirán sus experiencias, resultados y aprendizajes en la aplicación de metodologías de mejora continua, como parte de la ronda final de selección.

La jornada concluirá con la XXIX Entrega de los Premios a la Excelencia 2026, que reconocerá a empresas y proyectos destacados como referentes nacionales de gestión y resultados, como parte del Programa a la Excelencia de la CICR. Con casi tres décadas de trayectoria, el Programa acompaña a las organizaciones mediante un modelo integral que permite evaluar su nivel de madurez, identificar oportunidades de mejora e incorporar buenas prácticas de clase mundial. A lo largo de su historia, más de 1.000 organizaciones han participado en este proceso, respaldado cada año por más de 6.785 horas de trabajo de evaluadores y facilitadores especializados.

El Congreso es organizado por la Cámara de Industrias de Costa Rica y las organizaciones promotoras del Programa a la Excelencia. Cuenta con el patrocinio oficial de las subsidiarias del Conglomerado Financiero Banco Nacional de Costa Rica: BN Valores, BN Vital, BN Fondos y BN Seguros.