por Cámara de Industrias | Jul 31, 2026 | Noticias CICR
- Más de 450 personas participaron en el Congreso Nacional de Energía 2026 de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), organizado en tres grandes bloques dedicados al análisis del entorno regulatorio, las perspectivas tarifarias y la seguridad energética; las tecnologías que están transformando el sector; y las soluciones innovadoras para fortalecer la competitividad empresarial.
- El Regulador General de ARESEP estimó que la tarifa eléctrica podría aumentar alrededor de un 4%, en el último cuatrimestre de 2026, en enero se vuelve a ajustar, acumulando un 8% para el 2027. ICE, RECOPE y MINAE coincidieron en que el contexto climático y la incertidumbre internacional seguirán presionando los costos de la energía, aunque expusieron distintas perspectivas sobre su evolución y las medidas para mitigar su impacto.
- El Congreso también puso sobre la mesa la necesidad de impulsar reformas que fortalezcan el sistema eléctrico nacional. Entre ellas, la aprobación del Proyecto de Ley de Armonización para responder al crecimiento de la demanda y promover tarifas más competitivas.
San José, 30 de julio de 2026. Más de 450 personas participaron este jueves en el Congreso Nacional de Energía 2026, organizado por la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), bajo el lema “Energía: el entorno disruptivo exige decisiones”, que reunió a autoridades, legisladores, reguladores, empresas y expertos nacionales e internacionales para analizar los principales desafíos del sistema energético costarricense.
“El crecimiento de Costa Rica no se puede detener. El país no puede seguir administrando las ventajas del pasado sin construir las condiciones del futuro. Necesitamos más inversión en electricidad renovable, mejor planificación, reglas claras, tecnologías modernas y tarifas competitivas que permitan producir y competir”, dijo durante la apertura del Congreso, el presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica, Sergio Capón Brenes, e hizo un llamado a tomar decisiones que permitan fortalecer la competitividad del país mediante una visión de largo plazo para el sector energético.
Perspectivas tarifarias: se prevén aumentos de tarifas
En el panel donde se abordó sobre las expectativas tarifarias de electricidad y combustibles y los factores que inciden sobre ellas, Marco Acuña, presidente ejecutivo del ICE; explicó que el fenómeno de El Niño ya se refleja en el balance energético nacional y que, aunque el ICE trabaja para minimizar su impacto mediante la incorporación de nuevas fuentes de generación, principalmente solar, la expectativa es que las tarifas eléctricas no disminuyan en el 2027, debido al mayor uso de generación térmica asociado a las condiciones climáticas.
Por su parte, Eric Bogantes, regulador general de ARESEP, señaló que las proyecciones actuales de ARESEP apuntan a un incremento cercano al 4% en el último cuatrimestre del 2026 y otro aumento en la misma cuantía, lo que implicaría un incremento de 8%, en las tarifas eléctricas de 2027. Esto debido a la evolución del Costo Variable de Generación (CVG), que incluye la generación eléctrica a partir de fuentes térmicas y las importaciones de electricidad.
En materia de combustibles, Karla Montero, presidenta de RECOPE, indicó que el comportamiento del mercado petrolero continúa siendo altamente incierto debido al contexto geopolítico internacional. Señaló que esa situación obliga a fortalecer el monitoreo permanente de los mercados, desarrollar herramientas de cobertura financiera para la compra de combustibles y mejorar la capacidad de respuesta del país frente a escenarios de alta volatilidad.
Desde el MINAE, Ronny Rodríguez recordó que el precio de los combustibles responde a un mercado internacional sobre el cual Costa Rica tiene poca capacidad de incidencia. Aunque indicó que no se prevé una escalada significativa de los precios, aclaró que no es posible asegurarlo y sostuvo que la respuesta estructural debe centrarse en mejorar la eficiencia del sistema energético y avanzar en reformas que permitan reducir los costos para los usuarios.
Seguridad energética y cambio climático
Más allá del comportamiento de las tarifas, los panelistas coincidieron en que Costa Rica enfrenta una exposición creciente tanto al cambio climático como a la incertidumbre geopolítica internacional, lo que obliga a fortalecer la planificación energética de largo plazo.
Entre las principales conclusiones destacaron la necesidad de ampliar la infraestructura estratégica, incorporar mayor potencia firme y nuevas fuentes renovables, atraer inversiones que permitan responder al crecimiento de la demanda y reducir gradualmente la dependencia de los combustibles fósiles para construir un sistema energético más resiliente.
Ley de Armonización: coincidencias en la necesidad de modernizar el sistema, diferencias sobre el camino para lograrlo
Otro de los ejes centrales del Congreso fue el análisis de la Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, en un panel que reunió a Juan Manuel Quesada, diputado del Partido Pueblo Soberano; Sigrid Segura, diputada del Partido Frente Amplio; Álvaro Ramírez, jefe de fracción del Partido Liberación Nacional; y Salvador López, director ejecutivo de Expertos en Mercados Eléctricos (EME), moderado por Sergio Capón Brenes.
Aunque las posiciones fueron diversas, los participantes coincidieron en que Costa Rica debe prepararse para responder al crecimiento de la demanda eléctrica y garantizar un suministro competitivo y confiable.
Salvador López sostuvo que la propuesta busca modernizar las reglas del sistema eléctrico para responder a los nuevos retos tecnológicos, económicos y ambientales. Juan Manuel Quesada defendió la iniciativa como un mecanismo para facilitar las inversiones necesarias para garantizar el abastecimiento energético futuro. Sigrid Segura consideró que, aunque el país debe prepararse para esos desafíos, el proyecto de Ley de Armonización no representa la solución adecuada. Álvaro Ramírez planteó que la modernización del sistema pasa por eliminar los topes que hoy limitan a cooperativas y otros generadores para producir más energía renovable y competitiva.
Innovación y nuevas tecnologías para la competitividad
El Congreso también abordó las tecnologías que están transformando el sector energético mediante ponencias dedicadas al funcionamiento de las subastas de energía como herramienta para promover tarifas más competitivas, el almacenamiento energético (BESS) como infraestructura crítica para redes renovables, la electrificación estratégica de flotillas empresariales y las decisiones técnicas que permiten maximizar el valor del almacenamiento energético. Asimismo, se presentó una reflexión sobre las oportunidades que ofrece esta tecnología para impulsar la competitividad empresarial.
Como cierre de la jornada se desarrolló el Tech Arena, un espacio interactivo de presentaciones cortas, dinámicas e innovadoras donde convergen energía, tecnología y nuevos modelos de negocio. En este bloque se presentaron las ponencias “Energía igual a competitividad”, “Waste to Energy: el potencial para Costa Rica” y “Electrificación en Costa Rica: Tendencias y Tecnologías”, enfocadas en soluciones para acelerar la transición energética y fortalecer la competitividad del sector productivo.
Como mensaje final, Sergio Capón reiteró que avanzar hacia un sistema energético más competitivo constituye una condición indispensable para el crecimiento económico y la generación de empleo: “Ante la variabilidad climática, cada tarifa que no compite, cada decisión de inversión postergada y cada shock externo que no logramos mitigar se traduce en mayores costos para producir, menos margen para competir y menos oportunidades para crear trabajo y bienestar para los costarricenses”.
por Cámara de Industrias | Jul 25, 2026 | Perspectivas y opinión
Por Federico Varela Urbizo, Gerente General HiPower Costa Rica
Mucho hemos hablado de la necesidad que tiene Costa Rica de incrementar su generación eléctrica, al mismo tiempo que diversificamos nuestra matriz. El crecimiento sostenido de la demanda, la electrificación del transporte, la expansión del sector productivo impulsada, entre otros factores, por el régimen de zonas francas y la mayor variabilidad climática nos obligan a seguir incorporando nueva capacidad de generación.
Sin embargo, hoy nos enfrentamos a un reto del que todavía se habla poco.
No basta con producir más energía. También es importante que aprendamos a gestionarla mejor, que incorporemos guardarraíles, inercia y embalses virtuales. Y que este sea un esfuerzo conjunto entre todos los actores del mercado energético, incluidos los generadores distribuidos.
Durante mi trabajo con empresas, industrias y cooperativas eléctricas he notado un cambio interesante. Parece una buena señal para lo que viene. Sin embargo, los esfuerzos todavía son muy aislados y deberíamos empezar desde ya a coordinarlos mejor.
El foco durante los últimos años ha estado en instalar plantas solares, mejorar el LCOE, incrementar la capacidad de generación y diversificar nuestra matriz. Y todavía nos queda mucho camino ahí.
Pero hoy las preguntas también deben ir más orientadas a: ¿cómo reduzco mis picos de potencia?, ¿cómo mantengo mi operación durante una interrupción?, ¿cómo aprovecho mejor la energía que ya genero?, ¿cómo hago mi operación más resiliente?, ¿cómo puedo aliviarle al Sistema Eléctrico Nacional parte del estrés en los horarios de mayor demanda?
A fin de cuentas, en energía, el beneficio mío también puede convertirse en un beneficio para los demás. Siempre y cuando tengamos la tecnología correcta, los incentivos adecuados y las políticas correctas.
¿Los tenemos?
En fin, ese cambio refleja una evolución natural del mercado. A nivel global, la gestión energética está creciendo vertiginosamente, pero a nivel local todavía nos falta.
La energía ya no debe ser vista únicamente como un costo operativo. Está comenzando a convertirse en un activo estratégico. Administrarla correctamente puede marcar diferencias importantes en competitividad, continuidad operativa y eficiencia.
La siguiente etapa de la transición energética deberá combinar más generación renovable con herramientas que aporten flexibilidad al sistema: almacenamiento de energía, gestión inteligente, digitalización y redes cada vez más modernas.
Se trata de complementar la generación con la gestión. Ambas son necesarias.
El almacenamiento energético, por ejemplo, no solo permite respaldar operaciones críticas.
También ayuda a desplazar consumos, gestionar picos de demanda, apoyar el control de frecuencia, integrar una mayor cantidad de generación renovable y brindar mayor flexibilidad al sistema eléctrico.
Conforme aumenta la participación de fuentes variables, este tipo de soluciones tendrá un papel cada vez más relevante. La pregunta está en qué tan bien podamos definir y regular ese papel.
Porque el desafío tampoco es únicamente tecnológico. Requiere planificación de largo plazo, señales regulatorias claras e incentivos que permitan acelerar la incorporación de nuevas soluciones sin comprometer la confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional.
Costa Rica ha construido una reputación internacional por su liderazgo en energías renovables. El siguiente paso es consolidar un sistema eléctrico que, además de limpio, sea flexible, resiliente e inteligente. Esa evolución será clave para mantener la competitividad del país y responder a las nuevas necesidades de consumidores, empresas e industrias.
La próxima etapa de nuestra transición energética no consiste solamente en instalar más megavatios. Consiste en generar más valor con cada megavatio que incorporemos al sistema.
¿Estamos listos?
por Cámara de Industrias | Jul 24, 2026 | Empresas en acción
Cementos Progreso, marca insignia de Progreso, un grupo con presencia en 8 países de Latinoamérica reconoció en Costa Rica a seis proyectos que destacan por su innovación, calidad constructiva y aporte al desarrollo sostenible, en el marco del Premio a la Excelencia Cementos Progreso 2026. Esra iniciativa forma parte de una plataforma regional que busca elevar los estándares de construcción en Centroamérica.
El Premio a la Excelencia, con más de 25 años de trayectoria desde su origen en Guatemala en 1999, ha evolucionado hacia un reconocimiento regional que promueve la capacidad técnica y la visión de largo plazo de empresas desarrolladoras, diseñadoras y constructoras que están transformando el sector en la región.
“Este reconocimiento no solo destaca obras, sino el talento, el compromiso y la capacidad de generar desarrollo sostenible desde la construcción”, indicó Andrés Bolaños, director ejecutivo de país Costa Rica. “Cada proyecto refleja cómo la innovación, la calidad técnica y la visión de largo plazo están transformando la forma de construir en la región”, añadió.
Los proyectos fueron evaluados por un jurado compuesto por ocho profesionales especializados en ingeniería y arquitectura, bajo criterios de diseño arquitectónico, innovación, sostenibilidad, calidad constructiva, aporte social y desempeño técnico, alineados con las tendencias actuales del sector.
Los seis proyectos premiados reflejan distintas formas de excelencia en la construcción, desde infraestructura institucional hasta desarrollos residenciales e industriales:
Hospital de Puntarenas de la Constructora Van der Laat y Jiménez; Bahías DP10 de Volio y Trejos Asociados; Casa SN de Constructora PROINSA; Hotel Residence Inn by Marriott de Constructora Van der Laat & Jiménez; Bodegas Stegi de Zebol Construcciones y en la categoría Oro Torre Velo de EDICA Constructora.
Como parte del certamen regional, estos proyectos representarán a Costa Rica en la siguiente etapa del Premio a la Excelencia Cementos Progreso, a llevarse a cabo en Guatemala en agosto y donde competirán con obras destacadas de Guatemala, El Salvador y Panamá, ampliando su visibilidad bajo estándares comparativos a nivel regional.
Através del Premio a la Excelencia, Cementos Progreso impulsa una visión en la que la innovación, la sostenibilidad y la calidad constructiva no son aspiraciones, sino estándares que fortalecen el desarrollo del sector y su impacto en la región.
por Cámara de Industrias | Jul 22, 2026 | Noticias CICR
- La Asamblea General Ordinaria 2026 renovó parcialmente la Junta Directiva de la CICR para el próximo período.
- La Cámara hizo un llamado a acelerar las reformas que permitan fortalecer la competitividad, en un entorno internacional cada vez más complejo.
- El proyecto de ley de Armonización del Sector eléctrico es considerado una prioridad en su agenda.
San José, 22 de julio de 2026. La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) reeligió al Sr. Sergio Capón Brenes como presidente de la organización durante la Asamblea General Ordinaria celebrada este martes, en la que además se renovaron la Segunda Vicepresidencia, la Tesorería, la Prosecretaría y siete Vocalías de su Junta Directiva.
“Agradezco profundamente la confianza que nuevamente han depositado en esta Junta Directiva. Asumimos este nuevo período con el compromiso de seguir impulsando una agenda que contribuya a fortalecer la competitividad del país. Hoy más que nunca necesitamos un Estado más eficiente, moderno y orientado al ciudadano; con instituciones capaces de responder a los desafíos del país, seguridad jurídica para atraer inversión, energía renovable y competitiva, infraestructura moderna y un sistema de formación que prepare el talento humano que demanda el mercado laboral, “, señaló Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica.
Conozca la conformación de la Junta Directiva
La nueva Junta Directiva inicia funciones en un contexto internacional marcado por una creciente incertidumbre económica y geopolítica. A las tensiones comerciales se suman los recientes conflictos en Medio Oriente, que han incrementado la volatilidad en los mercados internacionales y presionado al alza los precios de combustibles, fertilizantes y otras materias primas estratégicas para la producción.
La Cámara también manifestó preocupación ante el reto de reactivar el crecimiento del sector productivo del régimen definitivo y que no caiga el dinamismo de las Zonas Francas, en especial ante el impacto que está teniendo el tipo de cambio y la deflación en la rentabilidad de las empresas.
Capón destacó que la Cámara de Industrias continuará impulsando una agenda orientada a fortalecer la competitividad del país, con énfasis en iniciativas como la aprobación de la Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, la transformación del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) para responder con mayor agilidad a las necesidades del mercado laboral, el fortalecimiento de la infraestructura estratégica, la reducción de la tramitología y la búsqueda de soluciones que mitiguen los efectos que el comportamiento del tipo de cambio continúa generando sobre amplios sectores de la economía.
Así mismo añadió, que por la importancia que tiene la electricidad en la operación de las empresas, y ser la alternativa para descarbonizar la economía y para bajar las tarifas, consideramos de la mayor importancia que se pueda votar pronto el proyecto de ley de Armonización del Sector Eléctrico, que permitiría aumentar la inversión para atender el crecimiento de la demanda.
“Las empresas costarricenses generan oportunidades para cientos de miles de familias, innovan, exportan, pagan impuestos y contribuyen diariamente al desarrollo del país. Fortalecer al sector productivo no beneficia únicamente a las empresas; significa generar más empleo formal, atraer inversión, impulsar el crecimiento económico y crear las condiciones que permiten sostener los servicios públicos y mejorar la calidad de vida de todos los costarricenses. Seguiremos promoviendo el diálogo y la construcción de soluciones para que Costa Rica recupere una senda de crecimiento más dinámica, inclusiva y sostenible”, concluyó Capón.
Junta Directiva de la Cámara de Industrias de Costa Rica
Período 2026-2027
Presidente
- Sergio Capón (Impresora Delta, Empaques Santa Ana S.A. y Envases Comeca S.A.)
Primera Vicepresidencia
- Rolando Charpentier (Vidriera Centroamericana S.A.)
Segunda Vicepresidencia
- Marcela Piedra (Industrias Victoria S.A.)
Tercera Vicepresidencia
- José Pablo Montoya (Durman Esquivel S.A.)
Tesorería
- Milena Robert (Grupo Agroindustrial Numar S.A.)
Vice Tesorería
- María Alejandra López Yglesias (Laboratorios Zepol S.A.)
Secretaría
- Enrique Saborío (Shockwave Medical)
Subsecretaría
- Francisco Arias Cordero (Cooperativa de Productores de Leche Dos Pinos R.L.)
Fiscalía
- Javier Escalante Madrigal (TACTIC Estudio Legal)
Vocalías
- Santiago Mejía Uribe (METALCO)
- Jessy Chacón Godínez (Bayer)
- Jorge Luis Vega Hernández (ArcelorMittal)
- Luis Fernando Beeche Pozuelo (Savone)
- Silvia Chaves Herra (Banco Nacional de Costa Rica)
- Alejandro Jiménez Malavassi (CR Operaciones y Mantenimiento)
- Luis Carlotti Lima (Grupo Konectiva)
por Cámara de Industrias | Jul 17, 2026 | Perspectivas y opinión
Por José Salas
Asesor en Talento Humano de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR)
Durante muchos años hablamos del talento humano como uno de los principales desafíos para las empresas. Hoy debemos reconocer que se ha convertido en un desafío país.
Costa Rica enfrenta una paradoja que merece toda nuestra atención. Mientras miles de personas buscan una oportunidad laboral, numerosas empresas tienen dificultades para encontrar el talento que necesitan para crecer, innovar y competir. Esa brecha no responde únicamente a la cantidad de personas disponibles, sino a una creciente desconexión entre las competencias que demanda el mercado laboral y las que ofrece nuestro sistema de formación.
A ello se suma otro fenómeno que preocupa cada vez más a las organizaciones: la alta rotación del personal. Las empresas invierten tiempo y recursos en desarrollar a sus colaboradores, pero retener ese talento se ha convertido en un reto permanente. En este contexto, la formación y la capacitación ya no son únicamente herramientas para mejorar la productividad; son también un factor decisivo para fortalecer el compromiso de las personas y favorecer su permanencia en las organizaciones.
Pero quizá el cambio más importante que estamos viviendo es que las competencias técnicas, por sí solas, ya no son suficientes. Hoy las empresas buscan personas capaces de comunicarse, trabajar en equipo, resolver problemas, ejercer liderazgo, adaptarse al cambio, asumir responsabilidades y aprender de forma continua. Estas habilidades, tradicionalmente conocidas como habilidades blandas, se han convertido en competencias estratégicas para la productividad y la innovación. Sin embargo, aún no forman parte de manera transversal de buena parte de la oferta formativa del país.
Por ello, desde la Cámara de Industrias de Costa Rica hemos insistido en la necesidad de evolucionar hacia una oferta formativa más integral, que combine conocimientos técnicos con el desarrollo de estas competencias esenciales para el trabajo. El reto ya no consiste únicamente en formar personas para desempeñar un oficio, sino en preparar profesionales capaces de desenvolverse en entornos productivos cada vez más dinámicos, colaborativos y tecnológicos.
En ese esfuerzo, el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) tiene un papel estratégico. El país necesita un INA cada vez más ágil, flexible y conectado con la realidad productiva; una institución capaz de responder oportunamente a las necesidades de las empresas y de cumplir plenamente su mandato de formar el talento que Costa Rica requiere para crecer y generar más oportunidades.
La Formación Dual representa uno de los mejores ejemplos de esa transformación. Desde hace varios años, la Cámara de Industrias ha sido uno de sus principales impulsores, convencida de que constituye una de las herramientas más efectivas para cerrar la brecha entre la educación y el empleo. Esta modalidad permite que los estudiantes desarrollen experiencia en entornos reales de trabajo, facilita su inserción laboral y brinda a las empresas la posibilidad de formar talento acorde con sus necesidades. Por ello, resulta indispensable continuar fortaleciendo este modelo, dotarlo de mayor flexibilidad e impulsar iniciativas como Conexión Dual, que acercan a las empresas y a los futuros trabajadores.
Igualmente importante es ampliar el acceso de las empresas a servicios como la capacitación, la certificación por competencias y las asistencias técnicas. Muchas organizaciones, especialmente pequeñas y medianas empresas, aún desconocen estas herramientas que pueden convertirse en un importante apoyo para desarrollar a sus colaboradores y aumentar su productividad.
Otro reto ineludible es reducir las brechas regionales. Las necesidades de talento no son las mismas en todo el país y la infraestructura de formación debe responder a esa realidad. Existen regiones donde la demanda empresarial en especialidades como mantenimiento industrial, electromecánica, metalmecánica o aire acondicionado supera ampliamente la capacidad instalada para formar ese talento. Cerrar estas brechas permitirá generar más oportunidades de empleo fuera de la Gran Área Metropolitana y fortalecer el desarrollo económico de todas las regiones del país.
El talento humano no puede seguir viéndose como un tema exclusivo de recursos humanos o de educación. Es, probablemente, la principal condición para que Costa Rica aumente su productividad, atraiga inversión, genere empleo de calidad y fortalezca su competitividad en un entorno cada vez más exigente. También es importante decir, que las empresas deben cumplir con el ordenamiento jurídico vigente, para lo cual es necesario contar con un Ministerio de Trabajo y Seguridad Social que brinde orientación, estímulos y dirección en los asuntos jurídico laborales.
Fortalecer el talento humano significa construir un país con más oportunidades, mayor movilidad social y mejores condiciones para el desarrollo de las personas y de las empresas. Pero ese objetivo requiere decisiones concretas. Por eso resulta fundamental avanzar en la aprobación de iniciativas como el Proyecto de Ley de Educación y Formación Dual (Expediente 24.283), que permitirá fortalecer este modelo, agilizar la capacidad de respuesta del INA y acercar la formación a las necesidades reales del sector productivo. Preparar a Costa Rica para el futuro exige modernizar la forma en que desarrollamos el talento. Ese es un desafío que no admite más espera.