por CICR | Jun 14, 2024 | Noticias CICR
• Proyecto de Ley de Jornadas Excepcionales brinda seguridad jurídica a las empresas con flujos continuos de producción. No contar con esta modalidad va en detrimento de la competitividad del país.
• Expediente 24.290 no representa un aumento en el tope de horas semanales (48 diurnas y 36 nocturnas), sino una reconfiguración horaria que se adapta a flujos de trabajo continuo.
• Proyecto de ley no disminuye los salarios de los trabajadores.
Viernes 14 de junio. Representantes de la Cámara de Industrias de Costa Rica participaron en la audiencia en la Comisión de Asuntos Jurídicos de la Asamblea Legislativa, sobre el Expediente 24.290: Jornadas Excepcionales, donde reiteraron la importancia de aprobar este Proyecto de Ley, ya que es una necesidad para la industria manufacturera y de servicios especializados de flujo continuo.
“Estas jornadas no representan un aumento en el tope de horas semanales (48 diurnas y 36 nocturnas), sino una reconfiguración horaria que se adapta a flujos de trabajo continuo que existen desde hace años en todo mundo. Tampoco es un retroceso como algunos califican, es una adecuación esencial para determinados procesos productivos que no se pueden detener. Hoy no contamos con la seguridad jurídica para que las empresas aprovechen plenamente estas formas de organización del trabajo, lo cual es una obstáculo para la competitividad”, dijo Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR).
El proyecto de ley garantiza a los trabajadores que hoy están laborando en esos procesos productivos continuos, que sus salarios no van a disminuir, porque van a recibir la misma remuneración que en la jornada actual cuando se trabajan horas extras.
De acuerdo con datos del Banco Central, el PIB a precios básicos creció entre el 2013 y el 2023 un 3.4% promedio anual. Sin embargo, el PIB en el Régimen Definitivo tuvo un crecimiento promedio anual del 2.5%, mientras que en los Regímenes Especiales fue del 12.7%. Ese diferencial ha significado que la participación de los Regímenes Especiales en el PIB se ha más que duplicado, pasando de un 6% en el 2013 a un 14% en el 2023 (datos preliminares).
“La importancia del Régimen de Zona Franca en nuestra economía es incuestionable, y sus operaciones, caracterizadas por procesos de producción de flujo continuo, requieren contar con un marco legal que se adapte a las condiciones del mercado laboral; solo por mencionar un ejemplo, cómo pretende el país incorporarse de lleno en la industria de semiconductores sin contar con las opciones de trabajo requeridas para este tipo de procesos industriales”, dijo Capón.
De acuerdo con los resultados de la encuesta anual que sobre factores de competitividad realiza la CICR, a una muestra representativa de empresas manufactureras, la “disponibilidad del recurso humano” en el mercado, así como las “regulaciones laborales” son factores que inciden negativamente en la capacidad de competir de las empresas, particularmente las ubicadas en el Régimen de Zona Franca. Dentro de las regulaciones laborales, especialmente para las empresas que tienen procesos continuos, destaca la ausencia en el país de legislación que brinde seguridad jurídica para la aplicación de jornadas excepcionales.
Para la CICR la aprobación de esta ley representa una oportunidad para que el país sea más atractivo para la Inversión Extranjera Directa (IED) y un aliciente para que las empresas locales o internacionales mantengan sus operaciones actuales en el país. “Con la escasez de talento humano que están enfrentando los sectores productivos más dinámicos y con un marco jurídico inadecuado, solo estamos impulsando a que las empresas trasladen sus operaciones a otros países”, concluyó Sergio Capón.
por CICR | Jun 13, 2024 | Perspectivas y opinión
Por Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR).
La Ley de Armonización de Sistema Eléctrico Nacional (LASEN) no es una privatización del Instituto Nacional de Electricidad (ICE), cuya contribución fue, es y será fundamental para el desarrollo de Costa Rica. Al contrario, permite modernizar un marco jurídico que otorga más agilidad al ICE y a las distribuidoras de electricidad al tiempo que permite una participación abierta para que más actores inviertan y así aumentar la generación de energías limpias a precios competitivos.
Al país le urge contar con una mayor capacidad instalada de generación a partir de una un incremento de la oferta disponible de energía que tenga un costo competitivo para los pequeños y grandes consumidores y que provenga de fuentes renovables; también consolidar una matriz eléctrica más diversificada, de buena calidad y segura, en la que hoy por hoy, un 68% corresponde a hidroelectricidad. Esto solamente será posible con más inversión pública y privada. Por eso necesitamos una modernización del Sistema Eléctrico Nacional que fortalezca al ICE junto a la participación de otros generadores de energías limpias, dinamizar la comercialización de energía y en general, un mercado eléctrico estimulado por la competencia y la apertura.
Seguridad energética y cambio climático.
También es imperativo garantizar nuestra seguridad energética. Un aumento en la capacidad de generación junto a una diversificación de las fuentes de energía renovable y de calidad son elementos que contribuyen en asegurar la seguridad energética. No podemos estar expuestos al riesgo de racionamientos o apagones eléctricos. Un país que recibe cada vez más inversión extranjera de manufactura sofisticada, donde la disponibilidad y calidad de la electricidad son claves, debe tener una sólida planificación del crecimiento de la demanda energética, que hoy ronda el 5% anual. Lo mismo aplica para la inversión nacional, para todo el aparato productivo y en síntesis, para el desarrollo sostenible de nuestra sociedad.
Por su parte, los retos del cambio climático están a la vista. Sin embargo, si logramos crear una matriz eléctrica renovable más grande (nuevas inversiones) y diversificada (fuentes de energía limpias alternativas a la hídrica), con una planificación integrada y garantizada por ley, estaremos en mejor posición para sobreponernos a los eventos del cambio climático, que cada vez son más frecuentes y profundos. Estas son las bases para garantizar seguridad energética para todos: los hogares, el comercio, las instituciones de bien social, las empresas manufactureras y las industrias del futuro cercano como es las de semiconductores y la inteligencia artificial.
Tarifas competitivas, para el sector productivo y para los hogares costarricenses.
A los sistemas que componen el suministro de energía (generación, transmisión y distribución) la ARESEP les define una tarifa que es pagada por todos los consumidores. Esto a partir de un reconocimiento de los costos en los que incurren los prestadores de servicios para cada uno de estos sistemas. En general, del 100% de la tarifa eléctrica que pagamos los consumidores, un 60% corresponde al sistema de generación, un 10% al sistema de transmisión y un 30% corresponde a los costos asociados al sistema de distribución. Por ello, el hecho de que haya precios competitivos a nivel de la generación eléctrica permitirá que se le traslade a todos los consumidores, un costo promedio menor vía tarifas.
Por lo tanto, no es cierto que con el nuevo Proyecto de Ley las tarifas aumentarán para los pequeños consumidores. Ya vimos como el aumento del gasto por la generación eléctrica con combustibles fósiles e importaciones producidas por nuestra alta dependencia a la generación hídrica lo asumiremos todos los consumidores. En el 2023, se gastó 8 veces más por concepto de Costo Variable de Generación (CVG) que en el 2022 (por la utilización de combustibles fósiles e importaciones de energía de Centroamérica). Esto, además de ir en el sentido contrario a la descarbonización de la economía, termina en una lamentable pérdida de competitividad para el sector productivo y precios elevados que afectan directamente a los hogares costarricenses.
La Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional tiene los mecanismos para lograr tarifas más económicas, ya que somete las inversiones para la generación a criterios de competitividad; es decir, a un filtro de competencia, donde solo se ejecutarán los proyectos más costo eficientes. Además, el mercado se regulará por un sistema de subasta, donde la energía transada se colocará iniciando con los kilovatios hora (kWh) más baratos, con prioridad de compra para las distribuidoras, lo que beneficia al consumidor residencial y a los pequeños consumidores.
Por la descarbonización desde Costa Rica.
Costa Rica tiene todo el potencial de liderar la descarbonización a nivel mundial. Pero para lograr la movilidad eléctrica, la electrificación del transporte público y la descarbonización de los procesos productivos, es imperativo garantizar que contemos con la oferta suficiente de energías limpias a precios competitivos.
El sector empresarial, no solo tiene la capacidad, sino el deber de garantizar, junto con el sector público, un futuro sostenible para todos los habitantes de nuestra nación. Trasladar todos los procesos que hoy utilizan combustibles fósiles a electricidad producida con fuentes renovables es una oportunidad que hoy se abre con la aprobación de esta ley, como una oportunidad que está en nuestro ADN y es intrínseca a nuestra marca país.
En resumen, seguridad energética con tarifas competitivas, con beneficios tanto para el sector productivo como para los hogares costarricenses, una planificación integral y una dinamización de la comercialización de energía en aras de la descarbonización de la economía, son parte de los beneficios que traerá la Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional (LASEN).
Ciertamente, todo cambio implica riesgos, pero no cambiar también, y en este caso, los riesgos de no cambiar ya están a la vista y serán mucho mayores en el futuro. No debemos temer a este proceso de modernización, el cual brindará múltiples beneficios a la población nacional. Armonicemos los criterios e implementemos los cambios necesarios para enfrentar los retos actuales y aprovechar las oportunidades futuras que tiene Costa Rica.
Este artículo fue publicado originalmente en el periódico La República el 12 de junio de 2024.
por CICR | May 31, 2024 | Perspectivas y opinión
Por José Pablo Montoya, coordinador de la Comisión de Energía de la Cámara de Industrias de Costa Rica.
En un contexto donde casi un 68% de la capacidad instalada en placa del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), es hidroeléctrica, nuestro país se hace vulnerable a las variaciones climáticas. Esto produjo que, en el 2023, se gastara 8 veces más por concepto de Costo Variable de Generación (CVG) por la utilización de combustibles fósiles que en el 2022 y que recientemente hayamos llegado a la zozobra de los posibles racionamientos, que dichosamente todavía no se han materializado.
En efecto, en un reciente comunicado de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESP), la generación térmica del 2024 sería alrededor del 10% de la generación total del SEN. Según la información real disponible al cierre del mes de abril de 2024, la ARESEP advierte que el 1 de enero de 2025, tendrá que reconocer al sistema de generación del ICE alrededor de ¢193 mil millones, lo que implicaría un aumento del factor Costo Variable Generación (CVG) que se sitúa alrededor del 43% (para este año el factor CVG es del 31,43%), con un impacto aproximado
para clientes finales del 25% de aumento en las tarifas para usuarios finales.
Esta realidad se inscribe en el marco de una economía donde todavía un 49% del total de energía que se consume proviene del petróleo, por lo que el incremento y diversificación de las fuentes de generación eléctrica provenientes de energías renovables se hace prioritario para el desarrollo económico sostenible en sus tres dimensiones: económica, ambiental y social. La ampliación y la diversificación de nuestra matriz de generación eléctrica abre la posibilidad para descarbonizar la economía a partir de la electrificación del transporte y los procesos industriales; para que esto sea posible hay que lograr tarifas competitivas y para lograrlas necesitamos de la inversión pública y privada.
Un país con crecimiento de la demanda interanual de electricidad que rondó el 3,56% en 2023 y con la imperativa necesidad de descarbonizar, tiene hoy una ventana de oportunidad para que estas inversiones se hagan. Pero con el marco jurídico actual se ha limitado la generación eléctrica renovable en competencia, y se ha limitado la generación distribuida.
En ese escenario, la Ley de Armonización del Sector Eléctrico Nacional (LASEN) se nos presenta como el instrumento idóneo para avanzar en este sentido, ya que contiene un marco jurídico que, entre otras mejoras, permite un mayor aporte de la inversión privada en condiciones de competencia.
Para el sector industrial que consume el 23% de la electricidad que se produce en el país la disponibilidad, calidad y costo de la electricidad es clave para su competitividad. Aumentar este porcentaje de consumo (electrificar la industria) solo podrá lograrse si estos estándares se alcanzan. LASEN posee los mecanismos para alcanzarlos; el contexto de crecimiento de la demanda y condiciones favorables para la generación de energías renovables de nuestro país harán el resto, en un marco que regule y fomente la competencia.
La ventana de oportunidad para transformar nuestro sector eléctrico es hoy. No podemos darnos el lujo de postergar la modernización del marco legal que rige nuestra generación eléctrica. La Ley de Armonización del Sector Eléctrico Nacional (LASEN) ofrece las herramientas necesarias para impulsar inversiones públicas y privadas en energías renovables, garantizando competitividad y sostenibilidad.
Es esencial que actuemos ahora para crear un sistema eléctrico robusto, diversificado y competitivo que responda a las necesidades del siglo XXI. Esta no es solo una cuestión de economía, sino de responsabilidad ambiental y social. Cada día que retrasamos estas reformas es un día perdido en la carrera por la descarbonización y la mejora de nuestra calidad de vida. Por el bien de nuestras industrias, nuestra economía y nuestro planeta, avancemos con decisión y determinación hacia un futuro energético sostenible.
Este artículo fue publicado originalmente en el periódico La Nación, el 28 de mayo del 2024.
por CICR | May 31, 2024 | Eventos y foros
300 personas asistieron al Congreso de Sostenibilidad de Cámara de Industrias de Costa Rica, que se llevó a cabo el jueves 30 mayo en el Hotel Marriott de Belén, donde diversas empresas expusieron temas en torno a la circularidad de los productos, adaptación al cambio climático, descarbonización industrial, educación financiera y sostenibilidad, electrificación de flotillas, entre otros.
Viernes 31 de mayo – Bajo el lema “Sea parte del cambio hacia un futuro sostenible”, la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) llevó a cabo su emblemático Congreso de Sostenibilidad, donde expertos y empresas compartieron las últimas novedades y estrategias en esta materia.
Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica, destacó en su discurso de apertura: “A nivel mundial, las organizaciones del sector privado y público enfrentamos un gran reto: integrar la sostenibilidad en nuestra gestión para generar crecimiento económico de manera competitiva y responsable, con un impacto positivo en la sociedad y el planeta. La protección de la biodiversidad y los recursos hídricos, la correcta gestión de residuos, la necesidad de una transición energética hacia fuentes renovables y la adaptación al cambio climático son retos globales que deben ser abordados y resueltos localmente. De aquí la importancia de incorporar la sostenibilidad en la estrategia de cada empresa en nuestro país para desarrollar negocios resilientes y con beneficios positivos en la sociedad, la economía y el ambiente”.
Economía Circular y Sostenibilidad
“Nuestra preocupación es por la sostenibilidad de los negocios y la búsqueda de un modelo de sostenibilidad operativo que aporte valor ambiental, social y económico”, añadió Capón, lo que dio paso al bloque dedicado a la economía circular. Aquí algunos conceptos y aplicaciones.
Gerardo Miranda Fernández, gerente Corporativo de Seguridad, Salud y Ambiente de FIFCO, explicó que la estrategia de sostenibilidad de la organización está basada en la colaboración creativa y expansiva. “Colaborativa porque tenemos claro que es un esfuerzo que tenemos que hacer entre todos los diferentes actores de la sociedad; creativa porque tenemos que generar nuevas soluciones, muchas de ellas no existen; y expansiva, porque definitivamente tenemos que tratar de expandir todos estos esfuerzos al conjunto de la sociedad”.
Luis Mastroeni Camacho, director de Relaciones Corporativas de Dos Pinos, abordó la circularidad de los productos, que se refleja en las acciones que lleva adelante la organización que representa: “El 95% de nuestras botellas PET son de resina no virgen (RPET) y el 96% de nuestros envases son reciclables. Además, hemos producido 290 pupitres a partir de tetra pak reciclado y aprovechado 240 toneladas para la fabricación de cajas de cartón”.
Paulina Villegas, directora de Sostenibilidad para Latinoamérica y Canadá de PMI, Paulina Villegas, directora de Sostenibilidad para Latinoamérica y Canadá de PMI, habló sobre la estrategia de economía circular de PMI. “Según nuestra hoja de ruta, prevemos que al 2025 el 100% de nuestros dispositivos libres de humo contarán con certificación de ecodiseño, y el 100% de los usuarios tendrán acceso a programas de recolección y recuperación de dispositivos, con una tasa de reciclaje efectiva del 80%”.
Villegas enfatizó que el objetivo de PMI es construir un futuro libre de humo: “No podemos hablar de sostenibilidad si no reconocemos el impacto que tienen nuestros productos. Por eso hoy día ofrecemos alternativas de menor riesgo gracias a la ciencia y a la tecnología. Lo mejor es que no fumes, pero si decides seguirlo haciendo te invitamos a conocer las alternativas de menor riesgo”.
En “Vidrio: 7.000 años de sostenibilidad”, Eduardo Ordoñez Calderón, gerente de Imagen y Asuntos Corporativos del Grupo VICAL, habló sobre la importancia de la jerarquización de los residuos sólidos: prevención, reutilización, reciclaje. Para Ordoñez, la economía circular es sinónimo de creación de valor, contrario a la lineal, que destruye valor. “Para ello necesitamos comenzar desde el diseño, ya que con un buen diseño logramos reducir hasta en un 80% los impactos negativos, evitando la obsolescencia programada”.
El vidrio es natural y químicamente inerte, por lo que no genera contaminación. Además, es 100% reciclable de forma infinita, convirtiéndose en el envase más amigable con el ambiente. Antes de desecharse, cada botella de vidrio se usa en promedio 39 veces.
Por su parte, en la ponencia “El impacto de la Educación Financiera en Costa Rica”, Mario Fallas Lazo, especialista en Sostenibilidad y Educación Financiera del Banco Nacional (BN), habló sobre la problemática del sobreendeudamiento y la importancia de mejorar la salud financiera y la educación socioemocional a través de herramientas de la neuroeconomía, ya que el 96% de las compras son emocionales. En ese sentido, el banco ha alcanzado a más de 1,630,651 personas, incluyendo comunidades indígenas, llegando hasta las regiones más alejadas del país e implementando cajeros automáticos en sus lenguas nativas.
Adaptación al Cambio Climático: Cosecha de agua de lluvia
La adaptación al cambio climático es el reto global más desafiante al que nos enfrentamos como humanidad, y el sector industrial no está ajeno a este tema. Sobre esta problemática, Max Hidalgo, experto internacional en cosecha de agua de lluvia y niebla, y ganador del Premio Global “Jóvenes Campeones de la Tierra” por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, compartió su visión sobre la adaptación al cambio climático como el desafío global más grande que enfrenta la humanidad, enfatizando la importancia de soluciones innovadoras para un futuro sostenible.
El 2023 fue el año más caluroso de Costa Rica, rompiendo 33 récords de alta temperatura, en el contexto del año más caluroso de la historia del mundo. Esto implica un mayor consumo de agua, tanto para el uso doméstico como industrial, impulsado por el aumento del consumo. Para el año 2040, 33 países del mundo van a sufrir escasez de agua, ya generando conflictos sociales por la escasez de este recurso vital. “Necesitamos encontrar el camino de la sostenibilidad y la llave mágica es la contribución, donde no se generen residuos y todo pueda aprovecharse en un 100%”, dijo el experto, que considera que la cosecha de agua de lluvia se presenta como una opción accesible y de bajo impacto ambiental en comparación con los métodos convencionales que utilizamos para abastecernos de agua.
Electrificación de Flotillas
Sergio Pacheco, gerente comercial de CFS, explicó las seis fases clave para migrar hacia una flotilla eléctrica: conocer el proceso de transporte, entender las razones para hacerlo, evaluar el entorno y la infraestructura, comenzar con un piloto o simulación, realizar una evaluación y finalmente lanzarse, con educación y monitoreo constante.
Pacheco planteó preguntas cruciales para la evaluación: ¿Son óptimas mis rutas? ¿Cuáles son los usos y el peso promedio de la carga? ¿Cuánto es el desplazamiento diario? ¿Por qué queremos hacerlo? ¿Hay disponibilidad de vehículos y energía eléctrica?
La CICR reitera su compromiso con la sostenibilidad y anima a todas las empresas a unirse en este esfuerzo por un futuro más sostenible, competitivo y responsable.
Para más información sobre temas de sostenibilidad puede contactar a Akira Hidalgo: ahidalgo@cicr.com.
por CICR | May 29, 2024 | Noticias CICR
A raíz del comunicado emitido por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) manifestamos nuestra profunda preocupación por el impacto que tendrán en las tarifas eléctricas el alto nivel de gasto en generación térmica e importaciones.
Con corte al mes de abril, la ARESEP ha estimado un factor de Costo Variable de Generación (CVG) del 43%, producto de un gasto en este rubro de ₵193 mil millones.
Sin embargo, considerando una estimación para el mes de mayo 2024, el impacto por la generación térmica del ICE subiría a 44,3%, para el 2025.
Esto significaría un aumento en las tarifas para los clientes finales del ICE de un 26,6% aproximadamente.
Por lo tanto, desde la CICR hacemos un llamado a tomar medidas para que el aumento en el 2025 no se tan fuerte y pueda ser distribuido en 24 o más meses.