ROP: un complemento cada vez más necesario para la jubilación de los costarricenses

por Cámara de Industrias | Oct 30, 2026 | Perspectivas y opinión | 0 comentarios

Por Marco Vargas Aguilar, Gerente General de BN Vital

En una Costa Rica que envejece aceleradamente, el ROP representa mucho más que un ahorro obligatorio. Es una herramienta diseñada para complementar la pensión del régimen básico, fortalecer la seguridad económica y contribuir a que las personas disfruten de una jubilación con mayor tranquilidad y bienestar. La experiencia demuestra que, en el futuro, una buena pensión dependerá cada vez más de la combinación entre la pensión básica y la pensión complementaria del ROP.

Costa Rica está viviendo una transformación demográfica que impactará directamente la forma en que las personas financian su retiro. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), nos muestran que hoy existen más de 500.000 personas de 65 años y más[1], y las proyecciones indican que esta población seguirá creciendo aceleradamente durante las próximas décadas. Incluso, se estima que hacia 2032 el país tendrá más personas adultas mayores que menores de 15 años, reflejando uno de los procesos de envejecimiento más acelerados de su historia.

Este cambio representa un importante desafío para los sistemas de pensiones. Cada vez habrá menos trabajadores activos por cada persona jubilada, mientras que la esperanza de vida continúa aumentando. En otras palabras, las personas necesitarán recursos para financiar una etapa de retiro más extensa que la que tuvieron generaciones anteriores.

A esto se suma una realidad social que muchas veces pasa desapercibida. Una parte importante de la población adulta mayor enfrenta limitaciones económicas, mayores niveles de dependencia y reducidas oportunidades para reincorporarse al mercado laboral. Para muchas personas pensionadas, la pensión constituye su principal o única fuente de ingresos.

En este contexto, el Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROP) adquiere una relevancia cada vez mayor.

Cuando Costa Rica aprobó la Ley de Protección al Trabajador en el año 2000, reconoció la necesidad de fortalecer el sistema de pensiones mediante un esquema multipilar: Pensión básica + Pensión Complementaria + Pensión Voluntaria. Así nació el ROP, concebido para complementar la pensión del régimen básico y ayudar a las personas trabajadoras a mantener un mejor nivel de vida durante la jubilación.

La importancia del ROP se comprende mejor al observar el panorama completo de la jubilación. Las reglas actuales del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) permiten obtener una pensión que, en términos generales, representa entre un 43% y un 52,5% del salario de referencia, dependiendo del nivel salarial y del historial de cotizaciones de cada trabajador. [2]

Si bien el IVM continúa siendo el principal pilar del sistema de pensiones costarricense, la realidad demográfica y financiera hace cada vez más relevante el papel de los mecanismos complementarios de ahorro. En una sociedad donde las personas vivirán más años después de pensionarse, depender de una única fuente de ingresos puede resultar insuficiente para sostener el nivel de vida alcanzado durante la etapa laboral.

Es precisamente ahí donde el ROP contribuye a complementar los ingresos de la jubilación. Según datos de BN Vital, las pensiones complementarias que actualmente reciben sus afiliados aportan, en promedio, entre un 17% y un 20% adicional del último salario, contribuyendo a cerrar la brecha entre los ingresos que las personas perciben mientras trabajan y los que reciben durante su jubilación.[3]

El ROP funciona mediante cuentas individuales en las que los aportes son invertidos con una visión de largo plazo. Gracias a este modelo, el ahorro no crece únicamente por las contribuciones realizadas, sino también por los rendimientos generados a través del tiempo.

Los resultados reflejan el valor de ese enfoque. De acuerdo con datos de la Superintendencia de Pensiones, aproximadamente el 78% de los recursos acumulados en el ROP proviene de los rendimientos obtenidos por las inversiones y no exclusivamente de los aportes realizados. Este dato evidencia el impacto que tienen el tiempo y la capitalización sobre la construcción de una pensión más robusta. [4]

 

[1] INEC, 2026 Proceso de envejecimiento en Costa Rica: evolución de la población de 65 años y más. Extraído de:   Proceso de envejecimiento en Costa Rica

[2] «Cómo se calcula la pensión de jubilación en Costa Rica 2026» en Cómo Se Calcula la Pensión de Jubilación en Costa Rica 2026

[3] Datos de BN Vital, elaboración propia, «Datos aproximados a partir de un ejercicio teórico de acumulación de rendimientos a una tasa promedio 8.24% durante 35 años, y un aporte ajustado por inflación al 3% anual. Esto no representa una garantía o pronóstico.»

[4] Superintendencia de Pensiones, 2025. Boletín octubre 2025


0 Comentarios

Enviar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *