Clientes y liderazgo encabezan la madurez empresarial entre las empresas evaluadas en el Programa a la Excelencia 2025.

Clientes y liderazgo encabezan la madurez empresarial entre las empresas evaluadas en el Programa a la Excelencia 2025.

  • A través de su Programa a la Excelencia, la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) aplica desde 1997 evaluaciones anuales a empresas del país.
  • Ambiente, Responsabilidad Social e Innovación y Tecnología concentran las principales brechas y oportunidades de mejora.
  • El análisis identificó 1.112 oportunidades de mejora a las empresas participantes, que constituyen una hoja de ruta para fortalecer su competitividad empresarial

Jueves 19 de marzo de 2026.- Según los resultado del informe de Madurez organizacional y factores limitantes del desempeño empresarial en Costa Rica: análisis de las evaluaciones 2025 del Programa a la Excelencia, basado en el desempeño de las empresas participantes del Programa a la Excelencia 2025 las áreas de Clientes y mercados y Cultura, liderazgo y estrategia presentan los mayores niveles de madurez organizacional entre las empresas evaluadas en este periodo, mientras que Ambiente, Responsabilidad Social e Innovación y Tecnología concentran las principales brechas y oportunidades de mejora.

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Este Programa, que la CICR aplica desde 1997, permite medir el nivel de madurez en gestión y resultados de las empresas participantes, con una escala de 0 a 100%, que permite clasificar a las organizaciones en seis niveles, desde Principiante hasta Clase Mundial. Este proceso no solo determina el grado de desarrollo organizacional, sino que también brinda retroalimentación experta, reconoce buenas prácticas y promueve el aprendizaje continuo para fortalecer la competitividad y sostenibilidad empresarial en Costa Rica.

“El 68% de las variables evaluadas se ubica en niveles de madurez Maduro o Maduro Alto, lo que evidencia que las organizaciones participantes cuentan con bases estructurales sólidas. Sin embargo, persiste una brecha significativa entre las variables de gestión —que representan el 60% de la evaluación— y las de resultados —el 40% restante—, siendo estas últimas las que muestran menores niveles de desempeño. Esto refleja el desafío de convertir la gestión en resultados medibles y comparables que impulsen mejoras sostenidas en el tiempo”, señaló Sergio Arias, coordinador del Programa a la Excelencia de la CICR.

El análisis examinó el desempeño integral de un grupo de 11 empresas participantes en las modalidades Premio a la Excelencia y Ruta a la Excelencia que completaron la evaluación integral, evidenciando que el área de Clientes y Mercados alcanzó una calificación promedio de 55,7% (nivel Maduro Alto), consolidándose como la dimensión más sólida del modelo. Le sigue Cultura, liderazgo y estrategia con 51,3%, reflejando estructuras organizacionales alineadas y una base estratégica consistente. Estas son las únicas áreas que superan el umbral de Maduro Alto, mientras que las demás se ubican un nivel más abajo, en Maduro.

En contraste, el área de Ambiente obtuvo un promedio de 35,5%, seguida de Responsabilidad Social con 42,9% e Innovación y Tecnología con 43,5%. Estos resultados confirman que, aunque las empresas muestran solidez en orientación al cliente y liderazgo estratégico, aún enfrentan el reto de integrar sostenibilidad, responsabilidad social e innovación como pilares clave que se conviertan en ventaja competitiva.

“Los resultados del 2025 confirman que las empresas costarricenses cuentan con bases sólidas en orientación al cliente y liderazgo estratégico. Sin embargo, el siguiente salto competitivo está en cerrar la brecha entre gestión y resultados, así como integrar mejor el eje central estratégico de sostenibilidad, incluyendo los temas de gobernanza, sociales y ambientales y desarrollar la innovación y tecnología como elemento clave en la generación de valor en su modelo de negocio. La madurez organizacional no se trata solo de tener procesos formales, sino de demostrar impacto medible y compararse con referentes internacionales”, señaló Sergio Arias, coordinador del Programa a la Excelencia de la CICR.

El análisis también identifica diferencias relevantes entre las modalidades de participación. Las empresas que participan en Premio a la Excelencia alcanzaron un promedio de madurez de 52,3% (Maduro Alto), mientras que las que participan en Ruta a la Excelencia obtuvieron 44,7% (Maduro). Esta brecha confirma que los procesos más avanzados de mejora continua que tienden a tener las empresas de Premio, les permiten consolidar sistemas de gestión más robustos y resultados más sostenidos en el tiempo.

Más allá de las calificaciones, el análisis identificó 1.112 oportunidades de mejora a las empresas participantes, que constituyen una hoja de ruta para fortalecer su competitividad empresarial. Estas oportunidades de mejora ayudan a entender que siempre habrá mejores formas de hacer las cosas sin importar el nivel de madurez que las empresas tengan. Mientras las empresas en etapas iniciales de madurez enfrentan desafíos asociados a la formalización y documentación de sus sistemas, las más maduras y avanzadas deben preocuparse por avanzar hacia la diferenciación estratégica, la comparación contra modelos de referencia internacionales y la demostración de su impacto competitivo.

Retener talento se convierte en una estrategia clave para la competitividad empresarial

Retener talento se convierte en una estrategia clave para la competitividad empresarial

• La disponibilidad y calidad del recurso humano es el tercer factor externo que más afecta la competitividad de las empresas manufactureras, según la Encuesta de Factores de Competitividad 2025.
• Estudios internacionales muestran que solo el 31% de los trabajadores se siente realmente comprometido con su empleo.
• Expertos nacionales e internacionales compartieron herramientas sobre cultura organizacional, gestión del cambio, innovación, capacitación y bienestar laboral.

San José, 13 de marzo de 2026. En un contexto marcado por la transformación tecnológica, los cambios generacionales y una creciente competencia por talento especializado, la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) realizó la sexta edición de su Foro de Talento Humano, bajo el tema “Reteniendo el talento humano en ambientes disruptivos”. El evento reunió a líderes empresariales y especialistas en gestión del talento para analizar estrategias que permitan a las organizaciones atraer, desarrollar y retener talento en un entorno laboral cada vez más dinámico.

“El talento humano se ha convertido en uno de los factores más determinantes para la competitividad del país. Los datos de nuestra Encuesta de Factores de Competitividad 2025 muestran que la disponibilidad y calidad del recurso humano es el tercer factor externo que más incide negativamente en la competitividad de las empresas manufactureras”, señaló Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), en sus palabras de apertura.

La apertura también contó con la participación de Ivannia Arguedas, gerente de Talento Humano de PROCOMER, quien destacó que el talento es nuestro principal activo para competir en el mundo.

Estrategias para retener talento en un entorno de cambio

La jornada inició con Betsy Martínez, directora del Instituto de las Organizaciones Positivas, quien analizó cómo liderar procesos de cambio en contextos de transformación tecnológica. Durante su exposición introdujo el concepto de “gestión de energía dual”, que plantea que las organizaciones deben gestionar simultáneamente el impacto de la tecnología y el bienestar de los equipos humanos para evitar el agotamiento laboral. Como parte de su análisis, compartió datos que evidencian los nuevos desafíos del trabajo digital: el 45% de los usuarios frecuentes de inteligencia artificial reporta mayores niveles de burnout, mientras que el 88% de los trabajadores más productivos que utilizan estas herramientas presenta mayor riesgo de agotamiento o incluso de renuncia.

Posteriormente, Diego Quirós, consultor de FranklinCovey Costa Rica, abordó cómo las empresas pueden convertir la disrupción en oportunidades de innovación. De acuerdo con datos citados en su presentación, el 45% de los CEO considera que su empresa no será viable en diez años si continúa operando como hoy, lo que evidencia la necesidad de desarrollar organizaciones capaces de aprender y adaptarse más rápido que el entorno.

Durante su exposición destacó la importancia de que las organizaciones se anclen en un propósito claro, capaz de orientar decisiones y motivar a los equipos en contextos de incertidumbre. En ese sentido, citó estudios que muestran que el 73% de los colaboradores afirma que el propósito de la organización influye directamente en su nivel de compromiso laboral.

Desde una perspectiva estratégica, el speaker internacional Octavio Aguilar, presidente de Latam Speakers Association, explicó cómo la cultura organizacional puede convertirse en un activo intangible clave para la competitividad, al fortalecer el compromiso, la colaboración y la capacidad de adaptación de las organizaciones.

Por su parte, Adriana García López y Estefanía Sevilla Madriz, especialistas de Doris Peters & Associates, destacaron la importancia de diseñar planes de capacitación alineados con la estrategia del negocio, partiendo de un diagnóstico real de las necesidades de habilidades dentro de la organización.

El Foro concluyó con la intervención de Marco La Touche, director de Lex Bellum Abogados, quien abordó el impacto de la salud financiera de los colaboradores en la productividad y el clima organizacional. Según datos presentados durante su charla, más del 50% de los hogares costarricenses tiene algún tipo de deuda, y un 26,8% destina más del 30% de sus ingresos a pagarlas, un nivel considerado de alto riesgo de sobreendeudamiento, lo que puede generar estrés financiero y afectar el desempeño laboral.

Espacios prácticos para fortalecer la gestión del talento

Como parte de la agenda, el Foro incluyó talleres prácticos orientados a brindar herramientas concretas para las organizaciones. Entre ellos se abordaron temas como el uso de elementos de gamificación para motivar el comportamiento de los colaboradores, presentado por Lorna Peraza, directora de Genius Lab CR, y estrategias de bienestar laboral para fortalecer la retención de talento, a cargo de Carolina Soto, socia del bufete Arias Law.

Desde la CICR, destacaron que este tipo de espacios buscan facilitar el intercambio de experiencias, tendencias y herramientas que permitan a las empresas tomar mejores decisiones en la gestión del talento humano. “Fortalecer el talento humano es fortalecer la competitividad del país”, concluyó Capón.

El Foro contó con el apoyo de Doris Peters & Associates, Lumino, Cosmo Consult, Aden y MNK Seguros, aliados estratégicos de esta sexta edición.

CICR e INA fortalecen vínculo entre industria y docencia técnica para alinear formación con necesidades del sector productivo

CICR e INA fortalecen vínculo entre industria y docencia técnica para alinear formación con necesidades del sector productivo

• El objetivo del encuentro fue facilitar la transferencia directa de conocimientos y buenas prácticas desde la industria hacia el cuerpo docente del INA, quienes diseñan e imparten las clases y trasladan estos conocimientos a los estudiantes.
• Durante la jornada, representantes de empresas compartieron con los docentes experiencias concretas de sus procesos productivos y de gestión del talento humano, abordando áreas clave como producción, seguridad ocupacional y mejora continua.

San José, marzo de 2026. La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) y el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) realizaron el Encuentro de conocimientos: “Industria y docencia INA: Compartiendo experiencias para fortalecer la docencia técnica”, un espacio diseñado para acercar la experiencia real del sector productivo al cuerpo docente responsable de la formación técnica en el país.

El encuentro permitió que docentes del INA intercambiaran directamente con empresas del sector industrial, particularmente de la industria de dispositivos médicos, con el objetivo de conocer de primera mano los procesos productivos, los modelos de gestión y, especialmente, las habilidades y competencias que hoy demanda el mercado laboral.

“Espacios como este encuentro son fundamentales para acercar la experiencia real de la industria al proceso de formación técnica. Cuando las empresas comparten sus buenas prácticas, modelos de gestión y desafíos cotidianos con el cuerpo docente, contribuimos a que la educación técnica evolucione al ritmo que demanda el sector productivo y a que más personas se formen con las habilidades que hoy necesita el país para seguir generando empleo y desarrollo”, señaló Arianna Tristán, subdirectora ejecutiva de la Cámara de Industrias de Costa Rica.

Entre las exposiciones destacadas, Philips compartió su enfoque de excelencia operacional aplicada a la manufactura y el Modelo Shingo, considerado uno de los estándares más importantes a nivel mundial en materia de mejora continua y cultura organizacional. Durante la sesión, se abordó cómo herramientas como Lean Manufacturing, análisis estadístico de procesos, gestión de proyectos y metodologías de mejora continua se han convertido en competencias clave para los nuevos profesionales que se integran a la industria.

Asimismo, la empresa Establishment Labs, compañía costarricense del sector de dispositivos médicos, presentó su Modelo EHS (ambiente, salud y seguridad), que integra prácticas de prevención de riesgos, cumplimiento regulatorio y gestión ambiental para garantizar entornos de trabajo seguros y eficientes en procesos de manufactura altamente especializados.

“Este acercamiento fortalece el rol de los docentes en el diseño y la actualización de la formación técnica, un elemento clave para preparar a las futuras generaciones de técnicos que posteriormente se integrarán al sector productivo. Iniciativas como esta reflejan el compromiso institucional de alinear la formación técnica con las demandas actuales de la industria, contribuyendo así a fortalecer la empleabilidad, la competitividad empresarial y el desarrollo económico del país”, dijo Christian Rucavado, director ejecutivo del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).

Como parte del proceso de intercambio, los docentes participantes también tendrán la oportunidad de visitar durante la semana diversas empresas del sector, entre ellas Philips, Establishment Labs, ICU Medical, Edwards Lifesciences, Boston Scientific y Moog, con el fin de observar directamente los procesos productivos y las prácticas empresariales analizadas durante el encuentro.

En el bloque de la tarde, los participantes asistieron a un taller sobre comunicación no violenta, resolución de conflictos y pensamiento crítico y creativo, impartido por especialistas del Parque La Libertad, con el objetivo de fortalecer habilidades transversales cada vez más demandadas en los entornos laborales.

La jornada concluyó con un espacio de retroalimentación liderado por representantes del Núcleo de Comercio y Servicios del INA, donde docentes y representantes del sector industrial intercambiaron impresiones y oportunidades de mejora para seguir fortaleciendo la relación entre formación técnica y necesidades reales del sector productivo.

PROYECTO DE LEY No24.509 COLISIONA FRONTALMENTE CON LEY VIGENTE No9786 -LEY PARA COMBATIR LA CONTAMINACIÓN POR PLÁSTICO Y PROTEGER EL AMBIENTE-

PROYECTO DE LEY No24.509 COLISIONA FRONTALMENTE CON LEY VIGENTE No9786 -LEY PARA COMBATIR LA CONTAMINACIÓN POR PLÁSTICO Y PROTEGER EL AMBIENTE-

  • Iniciativa incorpora nueva burocracia estatal y cargas regulatorias sin ninguna base técnica, apartadas de la realidad económica del país, generando duplicidad e inseguridad normativa.
  • La aprobación de otra normativa que regule exactamente los mismos aspectos no solo resulta innecesaria, sino que representa un retroceso en el fortalecimiento del Estado de Derecho.
  • Además, posibilita que se constituya como delito el incumplimiento de metas de recuperación de botellas plásticas por parte de productores y comerciantes.

San José, marzo 2026. Como un retroceso normativo y ambiental de alto impacto, sin mayor valor jurídico ni eficaz para la debida gestión de los residuos de botellas plásticas en el país. De esa manera calificó un grupo de organizaciones representativas de la producción y el comercio nacional, el proyecto que se tramita con el expediente No24.509 Ley para la declaratoria de las botellas de plástico de un solo uso como residuos de manejo especial.

En correspondencia enviada recientemente a jefes de fracción y diputados independientes, los presidentes de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada, la Cámara de Industrias de Costa Rica, la Cámara de Comercio de Costa Rica, la Cámara de Comercio Costarricense Norteamericana, la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria, la Cámara de Detallistas, la Asociación Costarricense de la Industria Plástica y la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria, han solicitado el rechazo de dicha iniciativa puesto que contradice de manera directa la ya vigente Ley No9786, Ley para combatir la contaminación por plástico y proteger el ambiente, misma que se encuentra en proceso de reglamentación por parte del Ministerio de Salud.

El sector empresarial señaló que la Ley No9786 fue adoptada para regular integralmente la gestión de envases plásticos de un solo uso, y que su implementación avanza dentro del marco institucional establecido. En ese contexto, crear una normativa paralela sobre la misma materia no solo es innecesario, sino perjudicial, al introducir duplicidad regulatoria, vacíos operativos y mayores cargas burocráticas sin aportar beneficios ambientales comprobables. Las cámaras y asociaciones detallaron los siguientes puntos críticos:

  1. El proyecto 24.509 no aporta valor jurídico ni ambiental: repite lo ya establecido por la Ley 9786 y genera duplicidad e inseguridad normativa.
  2. Propone metas de recuperación de desechos plásticos arbitrarias sin base técnica, económica ni operativa.
  1. Impone sanciones desproporcionadas y técnicamente deficientes, contrariando principios legislativos básicos e incorporando las bases para que se constituya como delito el incumplimientos de las metas de recuperación por parte de productores y comerciantes.
  2. Debilita la normativa vigente al eliminar la opción del uso de resina reciclada, una herramienta clave de reutilización con lo cual retrocede en protección ambiental respecto a la Ley 9786.
  3. Genera obligaciones incompatibles para regulados, haciendo inviable la coexistencia de ambas normas.
  4. Aumenta la burocracia innecesariamente y encarece el cumplimiento sin beneficios ambientales claros.
  5. Dispersa competencias y debilita la gobernanza ambiental al crear un sistema paralelo y confuso.
  6. Desarmoniza con la legislación vigente sobre residuos de manejo especial y contradice criterios legales actuales.
  7. Fomentaría informalidad, menor cumplimiento y litigios, afectando la seguridad jurídica, inversión y empleo, sin mejoras ambientales comprobadas.

Los productores y comerciantes hacen un llamado de atención y señalan a los diputados que, cuando ya existe una ley vigente que puede ser perfeccionada mediante su respectiva reglamentación, la aprobación de otra normativa que regule exactamente los mismos aspectos no solo resulta innecesaria, sino que representa un retroceso en el fortalecimiento del Estado de Derecho. En lugar de aportar claridad y eficiencia, la coexistencia de dos leyes sobre la misma materia genera confusión, duplicidad normativa y pone en riesgo la seguridad jurídica.

Por ello, expresan que, la decisión más responsable y coherente con la protección del marco jurídico y ambiental vigente es proceder con el archivo de dicho proyecto y enfocar todos los esfuerzos institucionales en la correcta aplicación, cumplimiento y fortalecimiento de la Ley 9786, optimizando sus mecanismos y estándares en beneficio del país.

Energía en transición: los retos que Costa Rica no puede seguir postergando

Energía en transición: los retos que Costa Rica no puede seguir postergando

Por Lizandro Brenes Castillo Asesor en Energía, Cámara de Industrias de Costa Rica.

Hablar de energía en Costa Rica es hablar del corazón de nuestro modelo productivo. Nada se produce, nada se mueve y nada se transforma sin energía. Sin embargo, seguimos abordando este tema como si fuera únicamente un asunto técnico o sectorial, cuando en realidad es uno de los principales determinantes de la competitividad, la sostenibilidad y la calidad de vida de las personas.

Hoy enfrentamos al menos tres grandes retos estructurales que requieren decisiones claras y visión de largo plazo.

1. Aumentar y diversificar la matriz energética: pensar más allá de la hidroelectricidad

Costa Rica ha construido, con razón, una reputación internacional basada en su generación renovable. Pero esa narrativa suele ocultar una realidad incómoda: nuestra matriz eléctrica sigue altamente concentrada en la hidroelectricidad. Más del 60% de la capacidad instalada y cerca de tres cuartas partes de la producción dependen del recurso hídrico.

En un contexto de cambio climático, con períodos de sequía y lluvias extremas cada vez más frecuentes, esta dependencia representa un riesgo. Diversificar no significa abandonar lo que hemos hecho bien, sino complementarlo: solar, almacenamiento, generación distribuida y nuevas tecnologías deben dejar de ser marginales y convertirse en parte central de la planificación energética.

Bajo una estrategia de diversificar, una necesidad urgente también es la de aumentar la producción de energía. Según el Plan de Expansión de la Generación del ICE, para atender el crecimiento vegetativo de la demanda de electricidad, será necesario aumentar la capacidad instalada en un 71,3% de aquí al 2024; para suplir la demanda de electricidad que requiere la electromovilidad, el traslado de procesos industriales con combustión fósil a eléctricos y las nuevas industrias electro-intensivas, será primordial la inversión pública y privada.

2. Planificación integral y estratégica para asegurar el suministro frente a una demanda creciente

Precisamente, debido a que la demanda eléctrica sigue creciendo, no solo por el crecimiento vegetativo de la población, sino por la digitalización, la expansión urbana, la electromovilidad y las industrias intensivas en energía que el país aspira a atraer, garantizar el suministro ya no es solo producir más energía, sino planificar de forma integral la generación, transmisión y distribución. No tiene sentido impulsar nuevos proyectos si no existen redes de transmisión suficientes para integrarlos al sistema. La falta de planificación integrada es uno de los principales cuellos de botella que enfrentamos hoy.

Además, la discusión energética no puede ignorar que el mayor consumo energético del país sigue siendo fósil, especialmente en transporte. Si no aseguramos electricidad suficiente y confiable, la descarbonización se queda en el discurso.

3. Precios competitivos: condición indispensable para la descarbonización

Electrificar la industria y el transporte es clave para reducir emisiones, pero eso solo será viable si la electricidad es competitiva en precio. Hoy, los costos eléctricos aún están lejos de permitir que muchas empresas sustituyan procesos térmicos basados en combustibles fósiles.

La descarbonización no puede construirse sobre tarifas que desincentivan la inversión. Si queremos que las empresas apuesten por tecnologías limpias, el sistema debe ofrecer señales económicas claras y coherentes.

Estos tres desafíos comparten un problema de fondo: la institucionalidad y el marco legal avanzan más lento que la realidad tecnológica y productiva. No contamos con una ley general de energía ni con una planificación verdaderamente nacional, integrada ni estratégica. El sistema sigue siendo rígido, con esquemas que limitan la competencia, la innovación y la incorporación ágil de nuevas soluciones.

La energía debe entenderse como un sector productivo estratégico, no solo como un servicio público que ha sido administrado por un arraigado statu quo. Eso implica abrir espacios a alianzas público-privadas, fortalecer la rectoría, modernizar la normativa y pensar el sistema con visión de 20 o 30 años, no de coyuntura.

Costa Rica tiene una oportunidad enorme: recursos renovables, talento humano y una vocación histórica por la sostenibilidad. Pero aprovecharla exige decisiones valientes. La energía puede ser una palanca de desarrollo, de atracción de inversión, de generación de empleo de calidad y de mejora en la competitividad.

Seguir postergando estas discusiones no es neutral: tiene costos. Y esos costos los terminan pagando las empresas, los consumidores y el país en su conjunto.

La transición energética no es un lujo ni una moda. Es una necesidad económica, productiva y social. Y cuanto antes la asumamos con seriedad, mejor preparados estaremos para el futuro que ya llegó.

Este artículo fue publicado originalmente en DelfinoCR