CICR felicita a la presidente Laura Fernández y su gabinete, y reitera disposición de trabajo conjunto

CICR felicita a la presidente Laura Fernández y su gabinete, y reitera disposición de trabajo conjunto

  • La Cámara de Industrias de Costa Rica destacó la importancia de trabajar de forma articulada en la creación de una agenda de competitividad para enfrentar los retos país y generar más oportunidades de empleo y bienestar.

San José, 8 de mayo de 2026. La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) felicita a la presidenta entrante de la República, Laura Fernández Delgado, y a su equipo de Gobierno, y les desea el mayor de los éxitos en este nuevo periodo constitucional.

“Hoy enfrentamos retos complejos que requieren análisis y acuerdos constructivos, así como el trabajo conjunto entre todos los actores para avanzar. Desde el sector industrial reiteramos nuestro compromiso de colaborar con la nueva administración y los demás Poderes de la República para fortalecer las iniciativas que contribuyan al desarrollo y bienestar de Costa Rica”, señaló Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica.

En un contexto nacional e internacional marcado por importantes desafíos, la CICR subrayó la importancia de avanzar en soluciones que fortalezcan la competitividad del país y contribuyan a la generación de empleo y al bienestar de los costarricenses. En esa línea, la CICR destacó la importancia de seguir avanzando en áreas estratégicas como energía e infraestructura. En esta última, señaló que la nueva adjudicación de Puerto Caldera representa un paso decisivo al que debe darse un seguimiento estricto para asegurar su correcta ejecución.

En materia energética, reiteró la necesidad de avanzar hacia una mayor apertura en la generación eléctrica, como una medida clave para fortalecer la competitividad, atender el crecimiento de la demanda y mejorar la resiliencia del sistema. Asimismo, la CICR hizo énfasis en la importancia de profundizar los esfuerzos en talento humano, impulsar reformas que fortalezcan instituciones como el INA y continuar alineando la formación técnica y profesional con las necesidades del sector productivo.

De igual forma, señaló la necesidad de trabajar en el rediseño del esquema de cargas sociales, tomando en consideración las transformaciones del mundo del trabajo y los retos demográficos que enfrenta el país. Finalmente, la Cámara de Industrias reiteró la necesidad de buscar acciones alternativas que mejoren la competitividad y permitan compensar los efectos que la apreciación del colón ha venido generando sobre amplios sectores de la producción nacional.

La Cámara reafirmó su disposición de aportar, desde su conocimiento y experiencia, a la construcción de una agenda orientada a fortalecer el sector productivo, impulsar el crecimiento económico y generar más oportunidades para los costarricenses. Asimismo, destacó la importancia de mantener espacios de trabajo conjunto con la nueva administración en favor del empleo, la competitividad y el bienestar del país.

CICR: Nueva Asamblea Legislativa tiene un rol clave para impulsar la competitividad del país

CICR: Nueva Asamblea Legislativa tiene un rol clave para impulsar la competitividad del país

  •  La Cámara de Industrias de Costa Rica destaca el rol de la Asamblea Legislativa en la construcción de soluciones país y reconoce la responsabilidad que asumen sus integrantes en esta nueva legislatura.

San José, 1 de mayo de 2026. La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) felicita a los nuevos diputados que asumen sus funciones a partir de hoy y les desea el mayor de los éxitos. Al mismo tiempo, destaca la responsabilidad que recae sobre este Poder de la República como representantes directos de la ciudadanía y su rol fundamental en asuntos como la creación y reforma de leyes para nuestro país, el control político y la aprobación del presupuesto nacional.

“Hoy enfrentamos un contexto internacional marcado por la incertidumbre, la complejidad y la volatilidad. Para enfrentarlo con éxito, necesitamos construir acuerdos y promover discusiones constructivas que nos permitan avanzar en las prioridades de la agenda de competitividad nacional, que al final es lo que incide directamente en las oportunidades de empleo y el bienestar de las personas. Desde el sector industrial reiteramos nuestra disposición de trabajar con todos los Poderes de la República y demás actores del país para impulsar esas soluciones”, señaló Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica.

Como parte de su compromiso histórico con el desarrollo nacional, la CICR ha trabajado en una Agenda de Competitividad que identifica los principales desafíos que afectan la capacidad de competir de las empresas. Entre estos destacan el rezago en infraestructura; la calidad y disponibilidad del talento humano; el peso de las cargas sociales; el creciente impacto de la inseguridad y el alto costo de la energía, entre otros factores.

“Frente a los retos que se nos presentan necesitamos una asamblea ágil y comprometida, que contribuya en la búsqueda de soluciones a los grandes desafíos que enfrenta el país”, concluyó Sergio Capón.

Unas galletas y un problema país: verificar no es opcional

Unas galletas y un problema país: verificar no es opcional

Por Edgar Tenorio, coordinador de la Comisión de Calidad y Mejora Regulatoria de la Cámara de Industrias de Costa Rica

Hace un tiempo, impartiendo clases en la universidad, decidí hacer un ejercicio simple. Llevé unas galletas y las repartí entre los estudiantes. Todos las aceptaron y las comieron sin dudar. Minutos después, les hice una pregunta: ¿alguien revisó la etiqueta del empaque? ¿verificaron que tenía registro sanitario? Nadie lo había hecho.

Esa escena, tan cotidiana, confirma un problema de fondo: asumimos que todo lo que está en el mercado es seguro. Y esa confianza automática puede ser un error costoso.
El registro sanitario no es un trámite más. Es un filtro esencial para proteger la salud de las personas. Es el mecanismo mediante el cual se verifica que productos como alimentos, medicamentos o cosméticos cumplen con requisitos técnicos exigidos en los reglamentos técnicos y son seguros para su consumo o uso.

Pero ese sistema no funciona solo. Depende también de la vigilancia, siendo incluso más importante este último aspecto para comprobar el cumplimiento de los requerimientos aplicables a determinado producto.

Y aquí es donde todos entramos en juego. Cuando un producto sin registro sanitario circula libremente en el mercado, no solo representa un riesgo directo para quien lo consume —con consecuencias que pueden ir desde afectaciones a la salud hasta la muerte—, sino que también distorsiona el mercado.

Las empresas que cumplen con la regulación asumen costos, tiempo, estándares y controles, pero las que no, compiten con precios más bajos, pero a costa de la seguridad del consumidor. Eso no es eficiencia: es competencia desleal.

El impacto va más allá. La informalidad crece, se debilita el empleo formal y se erosiona la confianza en el mercado. Porque un mercado sin garantías es un mercado que pierde credibilidad. Por eso, verificar no es un acto menor. Es una responsabilidad compartida.

Las autoridades tienen el rol de controlar, pero también enfrentan limitaciones reales. El consumidor, entonces, deja de ser un actor pasivo y se convierte en una pieza clave del sistema.

Revisar que un producto tenga registro sanitario, verificar que corresponda al producto correcto y comprar en establecimientos autorizados no son detalles, son decisiones que protegen la salud propia y la de los demás. No verificar esos detalles nos hace parte del problema.

Cada vez que compramos un producto sin respaldo, estamos facilitando que ese tipo de mercancía siga circulando. Cada vez que no denunciamos, estamos permitiendo que el riesgo continúe.

El costo de no cumplir no es abstracto. Se paga en salud, en confianza y en competitividad país e incluso en casos más graves, con la vida de las personas.

La próxima vez que tenga un producto en sus manos —como esas galletas que repartí en clase—, la pregunta es simple: ¿lo verificó? Porque verificar es protegernos. Y también es proteger el mercado en el que todos participamos.

Combustibles caros y alta hidrodependencia: el riesgo para el sistema eléctrico

Combustibles caros y alta hidrodependencia: el riesgo para el sistema eléctrico

Por Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR)

El mundo vuelve a recordarnos una verdad incómoda: la energía no es solo un insumo, es un factor determinante de estabilidad económica.
El conflicto en el Estrecho de Ormuz ha generado un nuevo choque de oferta global. Y como suele ocurrir en estos casos, el primer síntoma es el aumento en los precios de los combustibles. Pero el fenómeno es más profundo, pues estamos frente a un shock que presiona simultáneamente los costos de producción, las cadenas logísticas y, en última instancia, el costo de vida.

El precio del crudo Brent ha pasado de niveles cercanos a los 80 dólares a superar los 100 dólares por barril, con proyecciones de hasta 115 dólares en el corto plazo, e incluso picos en mercados inmediatos cercanos a los 140 dólares ante tensiones de abastecimiento.

En ese contexto, Costa Rica enfrenta una vulnerabilidad estructural, ya que importa el 100% de los hidrocarburos que consume. Esto implica que cualquier aumento en los precios internacionales se traslada prácticamente de forma inmediata a la economía.

De hecho, ya estamos viendo ese impacto. Según datos preliminares de RECOPE presentados a ARESEP, se proyectan incrementos de hasta un 50% en el búnker, alrededor de un 18% en el diésel y cerca de un 18% en el gas GLP, presionando directamente los costos industriales, energéticos y de transporte.
Sin embargo, hay un efecto menos visible, pero potencialmente más crítico, que es el impacto sobre el sistema eléctrico.

Costa Rica ha construido, con razón, una reputación internacional basada en una matriz eléctrica mayoritariamente renovable. Pero esa fortaleza tiene una vulnerabilidad estructural, que su alta dependencia de la hidroelectricidad. Hoy, entre un 65% y un 68% de la capacidad instalada del sistema proviene de fuentes hídricas.

Esto significa que, cuando las condiciones climáticas cambian —como podría ocurrir con el fenómeno de El Niño— el país debe recurrir a generación térmica basada en combustibles fósiles. Y aquí es donde se configura un cóctel particularmente riesgoso: menos lluvias, mayor uso de combustibles, y combustibles significativamente más caros. El resultado es predecible, con presión al alza sobre las tarifas eléctricas.

No se trata de un escenario hipotético. Ya hemos visto cómo, en años recientes, la participación de la generación térmica aumenta en contextos de estrés hídrico. Si a esto se suma un entorno internacional de precios energéticos elevados, el impacto sobre el costo de la electricidad puede ser significativo, afectando directamente la competitividad del país y el bolsillo de los consumidores.

Pero más allá de esta coyuntura, este episodio vuelve a evidenciar un problema estructural que Costa Rica ha venido postergando, la necesidad de diversificar su matriz de generación eléctrica y abrir espacio a nuevas inversiones. Hoy, cerca del 70% de la energía total consumida en la economía sigue dependiendo de hidrocarburos, a pesar de contar con una matriz eléctrica renovable. Esto no solo representa una contradicción, sino una vulnerabilidad económica.

Además, la demanda eléctrica está creciendo de forma sostenida. Se proyecta un incremento cercano al 47% hacia el año 2040, impulsado por procesos como la electrificación del transporte y la transformación productiva. Esto implica que el país no solo debe generar más energía, sino hacerlo de forma más diversificada, resiliente y eficiente.

El problema es que el modelo actual presenta limitaciones importantes. La concentración en la generación, la ausencia de competencia en etapas clave del sistema y un marco regulatorio fragmentado han reducido la capacidad de adaptación del sistema eléctrico a los nuevos desafíos. Por eso, la discusión sobre la apertura del mercado de generación no es ideológica, es pragmática.

Permitir mayor participación de inversión —pública y privada— en nuevas fuentes renovables no solo contribuiría a reducir costos, sino también a disminuir la vulnerabilidad frente a eventos climáticos y choques externos. Incorporar competencia en la generación, que representa cerca del 60% del costo de la electricidad, es una herramienta concreta para mejorar tarifas y fortalecer la competitividad del país.

Este shock energético no es un evento aislado. Es una señal que nos está mostrando, con claridad, que depender de un sistema rígido, altamente hidrodependiente y con limitaciones a la inversión no es sostenible en un mundo cada vez más volátil.

Costa Rica tiene una oportunidad. Su matriz renovable es una ventaja comparativa. Pero para que esa ventaja se traduzca en competitividad real, debe evolucionar. Diversificar fuentes, abrir el sistema a la inversión, fortalecer la rectoría y planificar con visión de largo plazo no son decisiones opcionales. Son condiciones necesarias para evitar que, cada vez que el mundo enfrente una crisis energética, el país termine pagando una factura más alta.

Este artículo fue publicado originalmente en el DelfinoCR

CICR impulsa la excelencia operacional con el XIII Foro Nacional Lean & Six Sigma

CICR impulsa la excelencia operacional con el XIII Foro Nacional Lean & Six Sigma

• Evento reunió expertos internacionales, casos empresariales y experiencias prácticas para fortalecer la competitividad del sector productivo.
• El Foro integró una propuesta de valor que combinó modalidades virtuales y presenciales, conferencias magistrales, casos de éxito, talleres prácticos y visitas de benchmarking.
• El evento principal presencial reunió a especialistas internacionales como Michael Mladjenovic, de Canadá, y Fernando González, de México, junto con la presentación de ocho casos empresariales.

San José, Costa Rica. La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) realizó el XIII Foro Nacional Lean & Six Sigma, consolidado como el principal espacio del país para la difusión de la mejora continua y la excelencia operacional, con la participación de expertos internacionales, empresas líderes y profesionales de diversos sectores productivos.
El Foro, que alcanzó su décimo tercera edición consecutiva, integró una propuesta de valor que combinó modalidades virtuales y presenciales, conferencias magistrales, casos de éxito, talleres prácticos y visitas de benchmarking, con el objetivo de conectar la teoría con la práctica y generar aprendizajes aplicables en las organizaciones.

“Hoy las organizaciones enfrentan retos cada vez más complejos, desde la presión en costos hasta la transformación digital. En este contexto, Lean & Six Sigma evolucionan e integran herramientas como la analítica de datos, la inteligencia artificial y la innovación para fortalecer la competitividad empresarial”, destacó durante la apertura, Carlos Montenegro, director ejecutivo de la Cámara de Industrias de Costa Rica.

La edición 2026 del Foro inició con una jornada virtual el pasado 9 de abril, que incluyó casos de éxito internacionales de costarricenses que aplican estas metodologías en empresas globales, así como una conferencia magistral del experto argentino Raúl Molteni.

El evento principal presencial reunió a especialistas internacionales como Michael Mladjenovic, de Canadá, y Fernando González, de México, junto con la presentación de ocho casos empresariales de organizaciones como Bridgestone Business Services, Banco Popular, Abbott, Philips, Eaton, Freudenberg Medical, Grupo Montecristo y Microport Orthopedics.
Adicionalmente, el programa contempló talleres prácticos enfocados en la aplicación directa de herramientas Lean & Six Sigma, así como espacios de aprendizaje experiencial mediante visitas de benchmarking a empresas líderes y una master class internacional especializada.

Montenegro subrayó que uno de los principales retos identificados en las empresas, a partir de las evaluaciones del Programa a la Excelencia de la CICR, es avanzar hacia una gestión más estratégica de los procesos: “Las organizaciones deben evolucionar de una lógica reactiva, centrada en corregir fallas, hacia una visión proactiva de mejora continua, donde optimizar lo que ya funciona se convierte en una estrategia para generar valor y diferenciación en el mercado”.
Asimismo, enfatizó que la excelencia operacional trasciende la eficiencia y se convierte en un eje clave para la sostenibilidad y resiliencia empresarial: “Lean & Six Sigma siguen siendo una base sólida para construir organizaciones más competitivas, resilientes y sostenibles en un entorno cada vez más exigente”.

El Foro también promovió el intercambio de conocimiento entre industria, academia, sector público y consultoría, consolidándose como un punto de encuentro para impulsar una cultura de mejora continua en el país.
Desde la CICR se reiteró que este tipo de espacios forman parte de su propósito de fortalecer la competitividad del sector productivo, mediante la promoción de buenas prácticas empresariales, el desarrollo de capacidades y la generación de conocimiento aplicado.

“La excelencia operacional no es un proyecto puntual, es una forma de pensar, liderar y gestionar organizaciones. El verdadero valor de este Foro se materializa cuando lo aprendido se implementa en cada empresa”, concluyó Montenegro.
Sobre el Foro Lean & Six Sigma

El Foro Nacional Lean & Six Sigma es una iniciativa de la Cámara de Industrias de Costa Rica que, a lo largo de trece ediciones, se ha consolidado como el principal espacio de intercambio de conocimiento en excelencia operacional en el país, promoviendo la mejora continua como un eje clave para la competitividad y el desarrollo sostenible.